sábado, 31 de diciembre de 2022

Cloven Hoof - Cloven Hoof (1984 Neat Records)

1. Cloven Hoof (6:51)
2. Nightstalker (3:52)
3. March of the Damned (1:49)
4. Gates of Gehenna (5:27)
5. Crack the Whip (4:36)
6. Laying Dawn the Law (4:33)
7. Return of the Passover (9:01)

¿Por qué Cloven Hoof no pasan de ser una banda de la NWOBHM de tercera fila cuando debutaron con un discazo como este epónimo de 1984? La razón es muy sencilla y ya queda respondida en la propia pregunta, “Cloven Hoof" salió en 1984 y no en 1980. Además, cuenta con el gran “defecto" de que suena indefectiblemente a “1980". Sí, tiene una calidad innegable, buenos instrumentistas, grandes composiciones y un encanto irresistible. Pero, en un mundo en el que ya estaban saliendo a la calle los “Ride the Lighting", “Fistful of Metal", “Defenders of the Faith", “Powerslave" o “The Last in Line" y, más importante todavía, llevábamos ya un bagaje tremendo tras cuatro intensísimos años durante los 80, este “Cloven Hoof" se sentía irremediablemente anticuado. Hoy día, casi cuatro décadas después, esto me importa un pepino y no voy yo a disfrutar menos de un discazo como este por el mero hecho que llegara 3 o 4 años tarde... Total, de aquella yo tenía cuatro años y andaba a vueltas con La Bruja Avería, así que de poco me enteraba. No estamos en 1984 y poco importa ya todo eso, pero tampoco puedo negar que este invento habría funcionado infinitamente mejor entre aquellos “Angel Witch", “Lightning to the Nations", “Wheels of Steel" o “Night of the Demon" (que es de 1981, pero encaja), que cuando finalmente salió a la luz. A lo mejor ni siquiera esos habrían causado el mismo impacto en 1984, las cosas como son, todo tiene su momento y su lugar. 

Obviando todo esto que acabo de decir, que os quede claro, “Cloven Hoof” es una auténtica joyita. Y, si no le doy un poco más de puntuación todavía, confieso que se debe a su año de edición (sí, un poco me condiciona, soy así de incoherente), pero, cada vez que pincho el LP o pongo el cassette (que son los formatos en los que lo tengo), me reencuentro con uno de mis álbumes favoritos de la NWOBHM... e igual entre los 10 primeros, ojo. Creo que algún día también tendré que hacer ese top… 

Fue de alguien por quien siento tan escaso respeto como Jon Leon, bajista y fundador de los abominables White Wizzard, de quien vino tan acertada recomendación. Corría febrero de 2010 cuando su álbum de debut, “Over the Top", cayó en mis manos. Si os digo la verdad, a duras penas consigo hoy recordar alguna de las canciones allí contenidas, si bien el doble CD todavía habita en algún recóndito lugar de mi estantería. Sin embargo, esa doble edición de marras, traía un CD extra con dos versiones especialmente bien escogidas. Una vieja conocida, “Heading Out to the Highway", y una “novedad", la colosal “Gates of Gehenna" de, lo habéis adivinado, Cloven Hoof. No se le puede negar buen gusto al muchacho. Ya familiarizado con el tercer álbum de los de Lee Payne, reconozco que aún no me había hecho con este, su debut, y me quedé atónito al comprobar lo poquito qué tenía que ver con lo que había escuchado en el también fantástico “A Sultan's Ransom"… dos bandas diferentes podrían ser. Quiso la providencia que, por aquellas mismas fechas, me encontrara en un lugar tan poco esperado como la desaparecida Tienda Tipo de mi ciudad (los españoles sabéis de qué hablo), en medio de un cajón con cintas totalmente “random", el cassette original de cromo de Neat Records de 1984 por tres miserables euros. Allí esperando por mí “apalancado” junto al “Forged in Fire" de Anvil. Sin ser yo ya mucho de hacerme con cintas, no podía dejar pasar una oportunidad como esa...

Lo que me encontré al ponerla en la cadena (por supuesto, yo todavía tengo de eso) fue una auténtica delicatessen hasta cierto punto inesperada. Sí, fuera de época, pero material “gourmet" para paladares refinados. Ya os lo comentaba hace un rato, poco encaja esto con el heavy metal de 1984, algo que el propio Payne debió ver claro cuando sometió a sus Cloven Hoof a una operación de cirugía completa tras su edición y de cara a la segunda mitad de la década. Para entender “Cloven Hoof", deberías sentarlo a la misma mesa con álbumes como “Angel Witch", “Night of the Demon", “The Unexpected Guest", “Give ‘Em Hell", “Death Penalty", “Friends from Hell"… y todo aquel heavy metal aún algo rudimentario y con mucho residuo del occult rock de finales de los 60 y principios de los 70. Es decir, mucha influencia de Black Sabbath, Coven, Blue Öyster Cult, Black Widow, Blue Cheer… Así es exactamente como suena este debut de Cloven Hoof, algo, como comprenderéis, bastante anacrónico para 1984, pero no por ello menos exquisito. 

Obviando, por tanto, tal detalle “irrelevante" (total, qué son un par de añitos de nada), no puedo hacer más que recomendaros las siete largas y elaboradas composiciones de este fantástico LP, prestando especial atención al tema-título, a la mencionada “Gates of Gehenna” y al apoteósico final con los 9 minutazos de “Return of the Passover". Canciones largas, épicas, oscuras, minuciosamente trabajadas, con ricas ambientaciones, letras de inspiración oculista y la poco académica, pero apasionada interpretación de David Potter, un poco en la línea de Dave Hill en los primeros Demon. Las otras tres, más básicas y rockeras, una NWOBHM más estándar que seguramente no habría hecho destacar a la banda por ningún motivo en particular, pero que al menos muestran oficio y no desentonan con el buen tono general. La mejor de las tres, “Nighstalker”, un poquito más discretas “Crack the Whip" y “Laying Down the Law" en la cara B, no van a maravillar a nadie, pero es que las otras tres son tan jodidamente buenas que ya valen por sí solas la inversión realizada. La que queda, “March of the Damned", una instrumental cortita, que tampoco ofrece mucho, pero que aporta ambiente. A las máquinas, tenemos a un viejo conocido, Keith Nichol, dueño de los Impulse Studios y de Neat Records, así que ya os podéis imaginar… a superproducción no va a sonar, aunque su punto de carácter e identidad también le va a aportar. Los entusiastas de la NWOBHM encontraréis aquí la horma de vuestros zapatos...

Y, poco más, colegas. Hacía tiempo que quería despachar esta reseña, pero me costó encontrar tiempo últimamente para ponerme con ella. Cloven Hoof ya es, de por sí, una banda que suele pasar bastante desapercibida y, cuando reparas en ellos, lo haces en “A Sultan's Ransom”, que suele ser la recomendación habitual. Pero, como os dije antes, es como hablar de dos bandas diferentes. De ahí que yo hoy apunte hacia esta pieza central de su primetal etapa, la que va de 1979 a 1987. Nadie de esta formación, exceptuando a Lee Payne, obviamente, sobrevivió hasta “Dominator” y la que resurgió en la segunda mitad de los 80 fue una historia totalmente nueva. Por todo ello, casi nadie mira nunca en esta dirección y no sabe lo qué se puede llegar a perder. Ahí es justo donde entro yo en esta ocasión y os animo a ponerle remedio. Para mí esto es un discazo, ya me contaréis...

8,5/10

6 comentarios:

  1. La música Heavy Metal evolucionaba a velocidades impresionantes. Tanto, que no es lo mismo 1983 que 1984. Más allá del tardío debut de Cloven Hoof - y se me viene a la mente ahora el de Blitzkrieg también - lo que yo pido es honestidad. Es cierto, no inventan nada pero acá lo que hay es honestidad. Y en estos tiempos vale mucho eso.

    No tengo mucho más que añadir, ya que esta es una reseña con muchos detalles marcados. Andaba leyendo la reseña del A Time of Changes que se mandó stalker. Los 80s están llenos de discos que son "del montón" pero vuelvo a lo mismo: me gusta la honestidad y no lo de andarse con florituras. Y la honestidad del acero británico de la NWOBHM la tiene. Muy bueno este disco, Witch.

    Neat Records quedó como un sello de culto. Atesora en su interior grandes artefactos de la época. Yo creo que muchas bandas de todo el espectro que abarca la NWOBHM - y todo lo que conlleva - merecen su reconocimiento en la historia del género, porque muchos grandes mamaron de bandas como Tank, por ejemplo.

    Una pregunta ¿has escuchado el Metal for Muthas?

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    1. Ah, por cierto, y no sé si te entendí bien, pero Tank nunca estuvieron en Neat Records, primero fue Kamaflage y después Music for Nations. Y los Metal for Muthas los he escuchado, pero no soy yo muy de recopilatorios. Prefiero escuchar álbumes completos de la misma banda.

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  2. Hubo varias bandas de calidad de la NWOBHM que debutaron tarde y, seguramente, no rompieron como podrían haberlo hecho por ese mismo detalle. Ahí tienes a Satan Grim Reaper, Blitzkrieg, Avenger, Tokyo Blade o estos mismos Cloven Hoof, todo bandas de gran nivel que no llegaron a ver recompensado su potencial. Ya sabes que el caso más sangrante de todos se me hace el de Satan, banda criminalmente infravalorada que siempre ha gozado de un perfil excesivamente discreto para su calidad. A principios de los 80, las cosas iban por el aire y debutar un par de años tarde podía significar una eternidad. En el caso de Cloven Hoof, editar en 1984 un álbum que parecía grabado en 1980, fue un detalle clave. Eso sí, la calidad de su música me parece incuestionable.

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  3. Sé que Tank no estaban en Neat. Disculpá la confusión.

    La vida es injusta a veces. Y a muchas bandas de la NWOBHM, que tuvieron sus aportes, se comieron los marrones. A día de hoy, lo que son las cosas, hay gente que no sabe sabe Blitzkrieg es un tema de la banda homónima y no de Metallica. Lo mismo con Am I Evil de Diamond Head.

    Sinceramente me parecen buenos covers. Blitzkrieg también pero me quedo con el del debut del A Time of Changes e incluso con el de sus demos. Esto no va para el fanboy promedio de Metallica, que cree que todo lo que Metallica hacen no solo está bien sino mejor que todo lo demás. No por ser rudo, sino por decir las cosas como son.

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  4. Que buen Disco Witch. Me paso como a todos, nos fuimos del Sultan en adelante y dejamos atrás esta maravilla de Debut. Tienes toda la razón, esta producción debió salir en 1980 y que pelotazo hubiera sido, pero en 1984 no podía competir, especialmente por la producción, ya a estas alturas, había grandes nombres y con la tecnología de estudio a su favor, sonaban como Dioses, como lo que eran. Pero compositivamente estos Clover estaban más que a la par de muchos. No quiero que me digan loco, pero para mí es un disco que competía con el debut de Maiden. Aunque en este de los Clover están presentes mas progresiones y arreglos más complejos, con dos hachas muy poderosos, dinámicas y con mucha cadencia. Esa dieta con que se alimentaron, es exactamente la que mencionas: Sabbath, Coven, Blue Oyster Cult y yo agregaría algo del Hard Rock de los primeros Saxon, que sin parecerse del todo y mostrando personalidad en cada arreglo, en queda canción, se han mandado tremendo Disco. El tema titulo que arranca con esos repiques de Batería se pone sabroso cuando entra ese riffeo épico, con una maravilla de acordes que te levantan del asiento, para dar ese parón con arpegios, pasando a un crescendo, que termina en un riff tremendo para dar soporte al solo es de primera y regresar al riff principal y volver a otro solo, habla claramente de la calidad de la Banda y que final tiene esta candelosa canción. No se puede empezar mejor. Nightstalker, tiene un arreglo más sencillo, más simple, a excepción del minuto 2.30 que embarullan un poco la cosa, pero el tema tiene potencia, directa al grano. Cuando comienza Gates of Gehenna, me vino a la mente El Fantasma de la Opera de Maiden, esa intro anunciando que el elemento épico viene por todo el cañón y así pasa, duelos de guitarras a muerte con la sección rítmica a todo trapo, en perfecta sincronización con las hachas, lleno de progresiones que no aburren, todo el contrario te emocionan, te dan caña de la buena, para mi sin duda, uno de los mejores temas de la NWOBHM. Crack the Whip y Laying Dawn the Law, están dentro de la categoría de Nightstalker, canciones sencillas, mas estándares, pero muy potentes, quedándome en lo personal con Laying Dawn the Law, que tiene un tempo más acelerado y mejor arreglo, con más dinamismo. La canción de cierre con un intro espeluznante, con efectos de guitarra, para sonar misteriosos y luego ese rasgueo oscuro, para darle el verdadero arranque con ese riff metalero y marchoso uffff. De nuevo guitarras gemelas, con mucho sabor y cadencia, con punteos, cambios de riffs, cambios de tempo, nada bruscos, bien colados y aparece el solo sentido, eficaz, cañero, bien hecho, progresiones llenas de acordes poderosos. Lo vuelvo a decir, nada que envidiarle al debut de Maiden.
    Gracias por la Reseña Witch, aporte tremendo. Comparto nota y espero que ya estés bien de salud, yo también tuve esa gripe que está en todas partes del planeta. Feliz año y éxitos en el 2023 y lo extiendo a todos los Dictadores.
    Un Saludo

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    1. Bueno, ya voy saliendo del pozo, no fue para tanto, tres/cuatro días con algo de fiebre y dolor corporal, un poco lo de toda la vida. Yo creo que después de la pandemia todo el mundo se ha vuelto muy alarmista y parece que ya nadie se puede volver a poner enfermo. Lo que me cogió fue con pocas ganas de hacer nada y en plenas vacaciones.

      Pues aquí está esta gran banda. Tres trabajos verdaderamente buenos en los años 80, pero un poco a destiempo y sin demasiada continuidad. Este debut es fantástico, está entre lo mejorcito de la NWOBHM, pero salió definitivamente tarde. Como dices, suena al debut de Maiden, a los primerísimos Saxon, a Angel Witch, forzando un poquito a Satan (que también debutaron tarde) y con mucho recuerdo al occult rock que se hacía 10 años atrás. Es decir, sería un álbum totalmente apropiado para el 80-81, en todo, sonido, composiciones, letras, pero para el 84 estaba ya bastante fuera de onda. El lavado de cara que le dieron a la banda en 1987 fue muy acertado, pero el heavy metal estaba casi muerto en Inglaterra a finales de los 80 y las pocas buenas bandas que había, estaban relegadas al underground. Sin embargo, ahora a mí todo esto tampoco me parece tan relevante y la calidad de la banda ha quedado ahí intacta. Siempre he tenido la impresión de que los pocos que se han acercado a Cloven Hoof lo han hecho a través de su tercer LP olvidándose un poco de este estupendo debut y más o menos tú me lo confirmas. ¡Feliz entrada de año para todos!

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