Tras un año que, a la postre, resultó bastante flojito (a pesar de contar con dos de mis predilectos de aquella década), 2004 ha demostrado tener mucho donde elegir y con bastante variedad... 2003 casi fue un monográfico black metal. Yo seguía metido de lleno en la música del maligno y la mayoría de mis elecciones así lo reflejan. Sin embargo, parece que quieren asomar por ahí tímidamente dos escenas que iban a experimentar un revival en años venideros, el heavy y el death metal. Lo que me queda claro es que, en términos generales, 2004 fue un de buen año de metal, con algún álbum de verdadero mérito que no merece caer en el olvido después de todo este tiempo.









