No deja de resultar curioso que el mismo LP pueda ser calificado como una joya perdida de culto y como una de las mayores bazofias editadas a lo largo de los 80 en dos reseñas diferentes. Cuestión de perspectiva, algo que los reseñistas frecuentemente olvidan (¿olvidamos?) en la creencia de que nuestro criterio es el único válido. Así, te puedes encontrar este debut de White Sister considerado entre los 10 mejores discos de AOR de todos los tiempos en la desaparecida Rocktopia.co.uk o como uno en que cada canción parece “una versión de ascensor de tu banda favorita” en Louder.com. ¿Tanto nos cuesta entender que no todos deberíamos reseñar cualquier banda?
¿Estamos hablando, por tanto, de un álbum que debió convertirse en multiplatino, como mantiene el conocido como “Rockingbear", o de “uno que golpeó en las papeleras con un tenue sonido, por una buena razón”, como sostiene el tal “Sleazegrinder” en la versión digital de las célebres Classic Rock, Metal Hammer y Prog? Al primero, seguramente le nubla el criterio la ceguera del fan que descubrió a la banda en su día y que incluso tuvo la oportunidad de verlos en directo, pero seguro que tampoco son una banda totalmente desechable, como mantiene el segundo. Claro, para entender esta última postura, hay que empezar sabiendo que el plumilla en cuestión ya empieza poniendo a caldo al que fue el mayor aval de estos White Sister en su momento, Gregg Giuffria, que venía de tener un éxito razonable con Angel en los 70 y seguía manteniendo cierto estatus gracias a la popularidad de sus Giuffria por aquel entonces. ¿Consideras que Gregg Giuffria es un hortera sin remedio? ¿Qué haces entonces escribiendo sobre una banda de hard/AOR profusa en teclados producida por él? Eso es como si me pongo yo aquí a reseñar a Korn o a Marilyn Manson, no voy a dejar títere con cabeza, pero no es de recibo y hay que poner cada cosa en su sitio.
Ahora bien, conociendo lo que se editaba en 1984 y tratando de descifrar durante décadas aquello que se podría considerar la fórmula del éxito, me explico bastante bien por qué estos White Sister se estrellaron tras su fichaje, ojo al dato, con EMI America y contar con el mecenazgo de todo un Gregg Giuffria.
Para empezar, de nuevo, nos encontramos con una portada que es un puto espanto, con los tíos ahí plantados con una pinta bastante lamentable y un logo verdaderamente horroroso. Volvemos a la relevancia del contexto. Pensad en un chaval en una tienda de discos en 1984 pasando los vinilos en una estantería (cosa que me sigue entusiasmando y que no entiendo como la mayoría de la humanidad ha dejado de hacer). Te cruzas con esta portada junto a las de “Out of the Cellar”, “Stay Hungry", “The Last in Line", “Tooth and Nail", “Shout at the Devil" (que es sencilla, pero muy impactante), “Metal Church", “Defenders of the Faith", “Ride the Lightning", “Powerslave"... cada una tiene algo especial. ¿De verdad te paras con esta? Bueno, igual unos segundos para ver lo ridículos que van los fulanos, pero poco más. Así es complicado tomárselos en serio...
Segundo aspecto determinante, el sonido. Recuperando esa lista de álbumes “de moda” en 1984, vemos asociados nombres como Tom Allom, Martin Birch, Tom Werman, Terry Date, Flemming Rasmussen, Beau Hill... igual a alguno no os dicen mucho, para mí son casi tan responsables del esplendor del heavy metal como las propias bandas. ¿Quieres tener una banda de éxito? Hazla sonar en condiciones. A ver, Bon Jovi lo acabaron petando y no es que su debut atronara, pero es que el amigo Gregg Giuffria aquí la lía un poquitín de más con la producción. En los tiempos pre-era digital, era clave guardar bien la configuración de todo el equipo entre diferentes sesiones de grabación, más recomendable era incluso no tocar absolutamente nada. Cualquier cosa puede alterar el sonido: un cambio de cuerdas, un volumen mal ajustado, un parche nuevo, un micro en otro lugar... Claro está, aquí Giuffria no tuvo esto en cuenta. Es obvio que realizaron, al menos, dos sesiones de grabación claramente diferenciadas y que no fueron capaces de replicar el sonido entre ambas. Yo entiendo que esto a buena parte de la audiencia igual se la pela, pero a mí siempre me ha parecido intolerable a estos niveles y proyecta una imagen de una banda chapucera hasta el extremo, aunque fuera otro el que les hizo el lío.
Por último, obviamente, esta el tema de la promoción, que no hubo. Aún con todo lo que acabo de explicar, si EMI se hubiera animado a apoyar este material, podrían haber tenido alguna oportunidad de llegar a algún lado, pero queda claro que no lo hicieron en ningún momento. Me consta que el sello intentó forzar un cambio de nombre para la banda y así evitar una posible confusión con unos Twisted Sister que estaban hasta en la sopa en 1984. Lo primero, ya de cambiar el nombre, hazlo antes de sacar el LP. Twisted Sister llevaban ya un par de años editando material, con lo que, si iba a haber tal confusión, que lo dudo, la habría desde el primer día, no después del inesperado éxito de Twisted Sister. Y yo, personalmente, me resisto a pensar que los heavies de 1984 fueran tan idiotas como para confundir ambas bandas... que de todo hay en la viña del Señor, cuidado. Como era de esperar, la banda se negó y EMI los castigó, con lo que este “White Sister" estuvo condenado desde el día de su edición. Sin apoyo, sin promoción y ya sin Gregg Giuffria detrás, poco les quedaba por hacer y, aunque lo intentaron en 1986 con un segundo, y peor, trabajo, su suerte ya estaba echada. Lo extraño del caso es que acabaron cambiándose el nombre igualmente y editando un válido “Rode Hard, Put Away Wet" como Tattoo Rodeo en 1991 en el que seguían, tarde, la estela del éxito de Bon Jovi, Cinderella o Tangier, aunque la cosa tampoco estaba ya para ellos en ese momento. Paradojas de la vida...
Musicalmente, entonces, qué tenían que ofrecer estos White Sister en 1984. El año de edición era propicio y la propuesta bastante adecuada, pero yo tampoco les termino de ver madera de triunfadores. Sin duda alguna, hay una colección de canciones muy decentes, con grandes estribillos y potentes guitarras, pero no todo está al mismo nivel, como cabría imaginar. Entre lo mejorcito, la inicial “Don't Say that You're Mine", “Straight from the Heart", “Love Don't Make it Right", “Can't Say No" y “Promises”, todas buenos números de hard/AOR con mucha pompa y guitarras bastante heavies. Me sobra un poco tanto tecladito, pero al menos consiguen que los riffs de guitarra no pierdan protagonismo... No está nada mal la cosa, hablamos de medio LP con muy buen nivel y estribillos muy pegadizos. Hay material ahí para singles y yo creo que, bien vendida, alguna de ellas pudo haber sonado en las emisoras de 1984, o incluso colar algún vídeo en la MTV. Claro está, no hubo tal vídeo y en su contra juega también ese constante cambio de sonido entre ellas, agravado por la alternancia entre David Churchill-Dries (bastante mejor y similar a Dave Meniketti) y el teclista Garri Brandon en las tareas vocales. Otra causa para la falta de cohesión del LP... ¿Habéis visto de aquella triunfar a alguna banda sin un frontman claro? Bueno, sí, KISS, pero ellos tenían dos y su éxito tampoco me lo he llegado a explicar nunca del todo, básicamente, porque no me gustan demasiado. Pero ahí volvemos al inicio de la reseña, ¿que no me gusten a mí significa que sean una mierda? Hoy en día tengo claro que no, ya si me hubierais preguntado con 15-20 años...
Las otras cinco, simple y llanamente, no están mal. Alguna mejor que otra, fluyen sin mayores dificultades, pero tampoco se te quedan grabadas. Quien diga que esto son diez hits, uno tras otro, miente. Tampoco es todo lo contrario. No estamos ante más que otro LP decente de los muchísimos que salieron a mediados de los 80, pero que tampoco tenía nada realmente especial que los hiciera destacar sobre la masa. ¿Hablamos de una maravilla sepultada por décadas de olvido que debió haber corrido mejor suerte? La verdad es que no lo creo. El veredicto final es, por tanto, bastante neutro. White Sister se dejan escuchar con agrado, hasta pueden tener un par de temas muy molones, no lo niego, pero dudo yo mucho que tuvieran ese factor indeterminado que se necesita para de verdad llegar a triunfar. Con esto y una promoción inexistente, no me cuesta mucho explicarme por qué acabaron donde lo hicieron...
6,5/10

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