miércoles, 30 de septiembre de 2026

Notas al pie capítulo 2: Mindless (1987-1990)

En 1986, Europe provocaron un efecto en cadena que ni ellos mismos imaginaban. Obviamente, cuando se mete en esto, cualquier crío sueña con el estrellato, pero muy pocos están siquiera cerca de conseguirlo. "The Final Countdown" convirtió a cinco chavales de Väsby en superestrellas cierto día de 1986 y, como era de esperar, cambiaron inmediatamente las reglas del juego. De la noche a la mañana, cientos de muchachos suecos aspiraron en convertirse en nuevos ídolos de quinceañeras, como habían conseguido Tempest y compañía, pero ninguno de ellos lo conseguiría. Mindless solo fueron otro nombre modesto en aquella terna de candidatos...

Sin embargo, su historia empezaba bastante antes, como Purple Haze en 1981, luego Genocide, más tarde Mindless Sinners y, como la mayoría los conocimos finalmente, como Mindless Sinner a partir de 1983... parece que los tíos no lo tenían demasiado claro. Su historia fue, más o menos, como la de cualquier banda sueca de la época. Nacieron en 1981 al calor de la NWOBHM emular a sus ídolos británicos. Ya como Mindless Sinners fueron capaces de editar un EP con la inevitable Fingerprint Records y, finalmente, su ansiado álbum de debut en 1986, acortando ligeramente su nombre... Muy despacio iba todo para ellos y no terminaban de generar el impacto deseado. "Turn On the Power" salía un poquito tarde, pero sigue siendo un más que válido álbum de heavy/power metal con ese distintivo toque nórdico. Potencia y melodía a partes iguales, aunque en ningún momento hizo mucho por hacerse un hueco en la escena de su momento.

Un poco desesperados por la falta de atención recibida, empezaron a pergeñar un plan para salir del anonimato, pero, otra vez, les llevó demasiado tiempo sacarlo adelante. Como os comentaba en la introducción, Europe publicaban "The Final Countdown" en mayo de 1986 y ponían el mundo patas arriba. Particularmente, el impacto en su país fue inmenso al ver que una pequeña banda local se convertía, de repente, en la nueva sensación del hard rock mundial. El tema-título se lanzaba como single en febrero de aquel año y disparaba las ventas del álbum a su salida hasta convertirse en un superventas por todo el mundo. Desde su casa de Linköping, Mindless Sinner seguramente observaban el fenómeno con envidia y se ponían a preparar su siguiente paso. Claro está, "Turn On the Power" llegaba tarde para implantar las nuevas ideas, teniendo en cuenta que salía en marzo, solo un mes después del rompedor single de Europe y dos antes que su existoso LP... Hoy, gracias a la reedición de "Missin' Pieces" editada por Pure Steel Records en 2021, sabemos que buena parte de las canciones que aparecen en el álbum ya estaban en formato demo en 1986, pero muy en la tradición de Mindless Sinner, tardaron otros tres años más en ponerlas finalmente en circulación.

Podríamos culpar a este retraso del fracaso del álbum, pero no estaríamos siendo del todo justos con la realidad. En "Missin' Pieces" faltan muchas piezas (perdonad el chiste fácil) para hacer de él un buen trabajo. Los ahora rebautizados como Mindless (su quinto nombre desde 1981) tenían claro qué era lo que tenían que hacer para emular el éxito de Europe, pero creo que no cómo. Para empezar, Europe tenían detrás a Epic... ¿quién apoyaba a Mindless? Este "Missin' Pieces" nos llegó a través de un minúsculo sello que atiende al nombre de Delta Recordings y que tiene a Mindless como única referencia. Dudo incluso que se tratara de un sello real y no fuera más que la etiqueta escogida por los hermanos Johansson de Axewitch, productores del álbum, para poner el artefacto en circulación. Axewitch, mítica banda sueca de la que os hablé no hace mucho que, por cierto, ya había sufrido su propia dosis de fracaso comercial al pasarse a una suerte de glam metal con su tercer LP de 1985 "Hooked on High Heels".

Ya hablando de sonido, aquí tenemos otro de los elementos que no funcionan. Sin duda, los hermanos Johansson, que no tienen nada que ver con los de Yngwie, buscaron la típica superproducción de finales de los 80, con una gran diferencia. No tenían, seguramente, ni los medios, ni el presupuesto necesario para conseguirlo. La conclusión es clara, "Missin' Pieces" es también un quiero y no puedo en el apartado técnico que acaba sonando artificial y "barato" en la comparativa con sus contemporáneos. A Christer Göransson, que era un vocalista bastante válido, le falta cierto control en su voz, pero la clave tampoco termina de ser ninguna de esas, sino que aquí, lo que fallan, al final, son las canciones. Un álbum de hard rock que no engancha, no consigue en ningún momento su objetivo y "Missin' Pieces" es a la vez ñoño, inofensivo e intrascendente. "The Final Countdown" es una bajada de pantalones sin paliativos, pero no vas a ser capaz de quitarte esas canciones de la cabeza en tu puta vida. Incluso el "Eye to Eye" de 220 Volt, que es a lo que me recuerda en realidad este "Missin' Pieces" y que también recibe bastante mala prensa, tiene éxito en muchas de las empresas en las que Mindless fracasan aquí estrepitosamente. "Missin' Pieces" es, además de pomposo, condenadamente olvidable, y eso, hablando de hard rock, es un pecado imperdonable que llevó a la banda a la única conclusión inevitable...

No digo que "Missin' Pieces" sea un completo desastre porque Mindless Sinner eran una banda con oficio en "Turn On the Power", un muy aprovechable álbum de heavy metal nórdico, pero esta torpe intentona comercial es prescindible en el mejor de los casos. Os juro que me acerqué aquí en su momento en busca de una de esas joyitas incomprendidas que habían pasado bajo el radar de una inmensa mayoría, y sobre el papel la cosa pintaba bien, pero, de nuevo, tengo que reconocer que Mindless recibieron lo que merecían. Un año después de "Missin' Pieces", se separaban comprendiendo definitivamente que el éxito no era aquello que les esperaba y de ellos no se volvió a saber hasta que, como muchos otros, vieron la oportunidad de revivir sus años mozos con el "reciente" revival del heavy metal clásico...

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