2. Satanic Anarchy (3:33)
3. Krushers of the World (4:20)
4. Tränenpalast (4:43)
5. Barbarian (4:40)
6. Blood of our Blood (4:31)
7. Combatants (4:01)
8. Psychotic Imperator (5:05)
9. Death Scream (3:52)
10. Loyal to the Grave (4:58)
Kreator tienen un nuevo disco, "Krushers Of The World". Diez canciones reunidas con el objetivo de ser disfrutadas en directo. Los Lp's no son un fin en sí mismo, una expresión del momento de una banda, unos tipos que quieren contarnos algo y lo hacen a través de su música. Ahora, no. Ahora un Lp es un medio para conseguir adeptos para un futuro concierto o festival, las canciones buscan esa inmediatez, no hace falta ni siquiera haber escuchado el disco, con los primeros compases queda claro qué corear y qué repetir. Con este objetivo, Kreator lanzan un nuevo trabajo tan olvidable como inmediato que sin duda será disfrutado en sus directos. No olvidemos que las bandas como Kreator viven de sus conciertos y no de sus discos.
Hace pocos meses Testament traían un nuevo trabajo y todo eran elogios. Otro ejemplo de que los discos ya no son un filón, un tesoro incontestable sino una forma de hacer ruido, llamar la atención y decirle a lo metaleros, ¡Ey! ¡Estamos vivos! ¡Vengan a vernos a nuestros conciertos! Kreator tienen el mismo patrón, nacieron en los 80, una de las bandas más grandes del, por entonces, emergente thrash metal. Un sonido granítico que levantaba ampollas por sus letras y mensajes. En los 90 sufren la crisis del género y de las discográficas, cambios de sonido e intentos de mantenerse en la escena. En los 2000 intentan ofrecer un abanico de estilos, más melódicos, siguen con la tralla pero con matices. En 2026, ¿qué encontramos? Bastante parafernalia, mucho estribillo remarcado, sonidos nítidos y rápidos. Algún experimento de cara a la galería, buscar encajar dentro de una escena actual del metal con total falta de criterio. Kreator tienen un status, una trayectoria, un puñado de discos revienta cráneos, son leyendas, por lo tanto a poco que nos den les debemos elogiar por todo lo que dieron. Es la mentalidad de la escena metal. No toquemos las vacas sagradas, veamos el vaso a la mitad como medio lleno, ¿pero acaso no está en el medio?
Si en el reciente LP de Testament había cierto riesgo con la inclusión
de sonidos Black metal, en Kreator hay cero, es lo mismo que en los
últimos trabajos, "Hate über alles" (2022) y "Gods of Violence" (2017), el mismo
patrón, canciones variadas que van desde el thrash-speed al heavy facilón, en su
mayoría muy directas con estribillos simples y melodías pegadizas, temas que
entran fácil y se olvidan igual de rápido. Algún tema salvable porque suena más
feroz, pero con una tendencia natural a agradar al respetable de los festivales
metaleros. A Kreator les va bien con lo que hacen y siguen esa vía más
accesible en detrimento de realizar trabajos olvidables.
"Aplastadores del mundo" comienza con “Seven Serpents”, un breve riff
de guitarra que da paso a la toda la velocidad, destacando la labor de Ventor y Frédéric Leclercq, creando una base rítmica vertiginosa tan típica
de Kreator. Aparte de este derroche de energía, muestra las intenciones de que
los temas sean directos y con estribillos coreables, buscando que funcionen en
directo y el público los acompañe con el puño en alto. Es un recurso constante
a lo largo del disco y no me parece mal que se use en uno o dos temas, entiendo
que hoy las bandas viven más que nunca de sus conciertos, pero es en exceso
repetitivo.
El tema sigue la onda de los
últimos trabajos, por un lado tiene la velocidad y por otro es un estribillo
servido en bandeja para gritar. Posee en su recta final unos arreglos
orquestales de fondo que pretenden darle grandilocuencia, pero que logran un efecto
de producto artificioso. Tema poco más que correcto y que como era de esperar,
fue uno de los adelantos. Aprovecho para mencionar lo poco atractivo que me
resultan los vídeo clips creados por IA, en este en concreto con poner ahí a la
banda tocando me habría parecido más honesto.
“Satanic Anarchy” sigue
destacando por su base rítmica, la voz rasposa de Petrozza y poseer una parte melódica muy marcada en el estribillo.
Sigue el concepto de ser un tema directo y que puede funcionar bien en una
primera escucha y en vivo. Está bien ejecutado sin sobresaltos, las guitarras
gemelas nítidas y precisas de Sami
Yli-Sirniö y el propio Petrozza.
Al tema le falta las dosis de oscuridad y mal rollismo que Kreator tenía como
seña. Tema con fecha de caducidad muy corta. Fue otro de los adelantos, con un
video más trabajado y una lástima ese servilismo al producto de masas, con
menos azúcar podría haber sido mucho mejor.
“Krushers Of The World” es un
tema groovy melódico. Que sigue usando ese recurso del estribillo bien
mascadito con coros de todos y para todos. Hay que recordar que Kreator llevan
en Nuclear Blast desde 2010 y para
estar en ese club tienes que hacer concesiones a la modernidad y buscar nuevos
acólitos, hay que dar un poco para todos. El tema título es simplón, riff
groove machacón y estribillo, estribillo.
“Tränenpalast“ se podía haber llamado “Suspiria”, es la canción que
homenajea a la película de Dario Argento,
de la que un servidor es gran fan, y no puedo quedar más horrorizado en el mal
sentido. Se usa en el comienzo y en el cierre la música de la banda sonora realizada por Goblin en 1977. El tema lo canta Mille Petrozza
a medias con la cantante Britta Görtz, que las nuevas hordas del
metal conocerán, para mí es la primera vez. El tema va en plan melo-death, lo
podría firmar Arch Enemy, los de los
últimos tiempos que se han subido a esto de hacer discos para la masa metalera.
Tiene un aire a gótico de mercadillo que apesta. Otro adelanto del disco, el
peor de todos. El caso que no sorprende, porque estas colaboraciones cutronas
se están haciendo habituales en los discos de Kreator.
“Barbarian” es un corte rápido con la voz característica de Mille escupiéndonos sus proclamas y propulsado por el doble bombo de Ventor, y las guitarras van barriendo. Un tema que recupera sensaciones, agresividad y velocidad. El cambio de ritmo es agresivo y les sigue una sucesión de solos de guitarra muy bien logrados y técnicos, es uno de los temas más equilibrados y mejor conseguidos. Pero no nos engañemos sigue teniendo una pátina que me recuerda a las bandas de power épico, las guitarras en los riffs y solos entran por el aro más mecánico y estándar que pueda uno escuchar, no llega a rozar a los grandes temas de thrash que otrora Kreator acuñó.
“Blood Our Blood”, sigue la
velocidad, Mille continúa gruñendo capitaneando esta oleada que se amansa en el
estribillo para que todos nos desgañitemos juntos bajo su mandato. Hay cierta mejoría en esta infección. Kreator
siguen incisivos, en un tema más punzante y endiablado. Me ha recordado a los Rage de Peavy. Kreator van recorriendo las sendas que otros han transitado con éxito.
Si has superado los cuatro primeros
temas que no van a ninguna parte y llegas aquí puedes ir pensando que es
posible enderezar el rumbo sin pegársela, te quito la esperanza. Era solo un
espejismo, Kreator se la van a pegar. Esta infección se ha extendido por todo el cuerpo. No hay salvación.
“Combatants” vuelve al heavy de
paso seguro, con riffs manidos, ejecución correcta, un tema olvidable, un
relleno en toda regla. Lo que más me enfada es que teniendo la capacidad para dirigir los esfuerzos en otro estilo que ellos conocen a la perfección, se dedican a ir dando muestras de distintos estilos y todo bien aderezados de estribillos machacones.
“Psychotic Imperator” comienza
con una intro para desbordar en una velocidad endiablada, y el estribillo es
como un latigazo, es de los pocos temas que me ha hecho removerme. Tras la
carrera infernal tiene una parte intermedia donde vuelve a la melodía de la
intro inicial con coros y tiene un momento muy puños en alto que va cambiando
con ese aire maléfico y unas guitarras impecables en una parte solista muy
gozosa. El tema transita entre el speed y el thrash metal de nuevo hornada. El mejor corte del Lp.
“Death Scream” va de death
melódico que juega con la velocidad y un estribillo facilón que no me ha
gustado nada, el tema es agresivo y tira también de melodía. Sigue el concepto
de corte pensado para tocarlo en directo y que el público rápido se ponga a
gritar ese Death Scream. Un corte al
que le falta algo de desarrollo.
“Loyal to the Grave” es de lo
peor del disco sin duda, desde el minuto uno nos embadurnan con el estribillo y la melodía principal
que tiene un aire a Maiden, ritmo cabalgante y no creo que la canción les haya
llevado más de cinco minutos hacerla. Empalagoso. Tema facilón.
El LP, "Krushers of the World", sigue los mismos patrones que su predecesor "Hate Über Alles", trabajo que reseñé hace cuatro años y me ha sonado muy similar, incluso algo más simplón, un poco menos inspirado. No hay apenas riffs que recordar, ni canciones que pueda poner entre un set list bien surtido por álbumes como "Pleasure To Kill", "Coma Of Souls", "Extreme Aggression", "Endless Pain" o el último que verdaderamente disfruté aquel “Enemy Of God” del que ya han pasado más de veinte años. Kreator están en un pozo creativo y solo están pensando en las giras.
Es un disco que cumple con lo que
vende, mantenerse vigentes en el metal actual. Kreator se mueven entre el
tímido melo-death hasta el heavy clásico más canónico y soso. Todo con el objetivo
claro de llenar salas y acudir a festivales en buena posición con un público
que rápidamente enganchará con la banda a base de estribillos facilones. Si
vienes a buscar thrash metal ve a buscarlo a otra parte. Este un producto
Nuclear Blast para amantes de la tralla fácil y sin mucho peso. Trabajo
olvidable, innecesario.
Nota: 3.

La verdad es que no era consciente de cuánto sonaban los actuales Kreator a Arch Enemy hasta que lo apuntaste tú, Burn, pero tienes toda la razón, Kreator ya no son una banda de thrash metal, en realidad hacen melodeath con la voz de Petrozza. Seven Serpents no me dijo gran cosa, pero me pareció correcta. Conforme van cayendo temas, cada vez me gusta menos lo que oigo. El tema-título me parece horrible y muy representativo de este rollo que llevan en la actualidad y que no encuentro tan parecido a su estilo de los 2000's como pensaba. Joder, en aquello aún quedaba algo de su thrash de antaño... Sí, el envoltorio para este álbum es suntuoso, pero el contenido un espanto. Creía que tu 3 podía ser un poco exagerado, pero por lo que he conseguido escuchar, empiezo a verlo bastante justificado. Huyo de aquí antes de que sea tarde... ¡Tränenpalast es un puto horror!
ResponderEliminarCorred insensatos. Este virus en muy contagioso y lo tienen muchas bandas. Cuidadito.
EliminarPues es que no sé si la cosa mejora tras la cuatro primeras, pero después de Seven Serpents, va en caída libre, a cada cual peor. Llegué hasta Barbarians y lo tuve que dejar... Al lado de este, el de Megadeth parece el Rust in Peace, jajaja.
EliminarComo viene siendo costumbre con ellos, le falta filo y carece del feeling de agresión que los caracterizaba antaño. No obstante, no voy a ser tan catastrofista como vosotros, porque creo que se deja escuchar. Mi problema con Kreator es que el thrash hipermelódico que vienen manejando estos últimos veinte años no me da para un disco entero. Se me hace bastante vacío y cuando llevo tres o cuatro canciones seguidas empiezo a echar de menos el desquiciamiento que se traían entre manos en su mocedad. Aunque tampoco tengo claro que a todos estos álbumes les viniera bien un 'Betrayer' o un 'Death Is Your Saviour' por ahí en medio... De todas formas, no lo veo un desastre absoluto. Esto es 'Blast Metal' llena-estadios, como bien dices, BurnRain, pero yo creo que es de buena factura. Sami Yli-Sirniö tiene algún que otro destello guitarril y esos estribillos (épica de cartón piedra, me gusta llamarla) entran bien si estas rodeado de gente y con un par de cervezas encima. Si tuviera que elegir entre el de Testament y este 'Krushers of the World', me quedo con el último: es bastante plano, pero no tiene momentos que me den ganas de quitarlo y ponerme otra cosa.
ResponderEliminarAhora bien, Dios me dé discos como el que acaba de sacar de Megadeth antes que de este tipo. Es lo que apuntas al principio de la reseña: en primera instancia, las canciones deberían ser un medio para que el músico se exprese, no para que sume un par de millones a su cuenta corriente. Y con esto no creo que estemos pidiendo riesgo, sino un poco de voluntad por hacer algo medianamente artístico y que no parezca prefabricado. Pero bueno, nada de lo que no hayamos hablado ya por aquí una y mil veces. "It's the sign of the times", como decía Tempest.
Castigo más ese devenir en lo comercial malo que la calidad del álbum. Kreator deberían ser otra cosa muy diferente y por eso califico el disco así. Seguir fórmulas que están de moda a pesar de que tú puedas hacer algo más personal, creo que el metal se confunde ensalzando estos trabajos. Las bandas veteranas no necesitas cambiar todo para ser otra cosa, siempre hay adaptación a los nuevos tiempos, en la forma, el sonido pero en la esencia tendrías que estar haciendo lo mismo. Si Kreator pierde esa agresividad y ese aire maléfico, desquiciado a veces pues no son Kreator. Eso no lo puedo negar a otras bandas que han aparecidos en las últimas dos décadas, In Flames o Gojira tendrán que sonar muy actuales, es su papel, unos tíos que llevan 40 años sacando discos y rompieron cuando el heavy estaba en auge no pueden venir a bajarse los pantalones así.
EliminarThrash hipermelódico, épica de cartón-piedra, blast-metal llena estadios... en el momento en que decimos eso sobre un disco y nos conformamos, creo que es cuando debemos reflexionar sobre qué le pedimos a una banda. Thrashy poppie melodeath le llamó un reseñista en metal-archives, cosa que también me ha parecido bastante acertada. Lo cierto es que yo asumo sin problemas la evolución, incluso el cambio... ¿Qué implica si no la mutación de Kreator desde Endless Pain hasta Coma of Souls? Otro ejemplo paradigmático me ha parecido siempre el de unos Death que viven una auténtica revolución entre Scream Bloody Gore y The Fragile Art of Existence. La diferencia está en que yo siempre reconozco la esencia de la banda y aquí ya no. Es lo que dice Burn, hasta en álbumes como Renewal, Cause for Conflict o Violent Revolution, cada uno con su carácter propio, reconozco ese espíritu violento y atrevido de Kreator, aquí ya no lo veo. Al principio pensaba que esa banda de principios de los 2000 seguía ahí detrás, pero ya no lo creo. Aquellos Violent Revolution, Enemy of God y hasta Hordes of Chaos aún me recordaban a los Kreator de antaño, aún con un envoltorio más melódico. También os confieso que yo algo de esto me empezaba a oler a finales de los 2000, sobre todo al verlos en directo (cosa que ocurría entonces con mucha frecuencia) y empecé a sentir cierto hastío hacia su música y forma de presentarse ante nosotros. Aquí ya no veo más que música inofensiva y conformista que busca el beneplácito de un público poco exigente y eso no lo perdono. Es justamente lo que aborrezco del heavy metal en la actualidad y Kreator lo encarnan a la perfección. Yo aquí estoy 100% con Burn y no me conformo con esto, hay cosas mucho más interesantes por ahí que aún me motivan...
EliminarA mi el nuevo de kreator la primera vez que lo escuché me dio buenas sensaciones, de hecho me lo compré cuando salió, pero he de decir que con las escuchas en vez de ganar a perdido fuelle, no atrapa, al final acabas mas en tus pensamientos que en la música. No es un buen álbum, tampoco es una calamidad. Siendo objetivo es un cinco pelao. Si lo comparas con Coma of Souls pierde por goleada. Aún así tiene alguna cosa destacable, Psichotyc Imperator me gusta bastante, retrotrae un poco a la época de Extreme Agression, solo un poco no os penséis que es Betrayer. A mí el uso de algo de melodía no me desagrada, me he llegado a acostumbrar, pero es que en éste último disco se han pasado con la melodía, parece melodeath que bueno a alguien le puede gustar pero que ha kreator no le pega nada.
ResponderEliminarPues ni tan mal.
ResponderEliminarNo digo que sea el mejor disco de Kreator (que no lo es ni de lejos). Pero tampoco pienso que esté tan mal. Es verdad que cada vez, desde la etapa de Violent Revolution, se están volviendo más melódicos y perdiendo el filo trash que tenían antes, pero, si siguieran haciendo Coma of souls, seguirían tocando aún? No lo creo.
Ese tipo de trash ya lo han hecho, y han evolucionado a algo más melódico y coreable. Lo cual no es bueno ni malo, simplemente, diferente.
Un 6.5 a un album melódico; a veces demasiado.