Ahora que aún tenemos fresquito este 2025 que nos acaba de dejar, voy a cambiar por un instante la estrategia de Los 10 del Dictador. En lugar de moverme única y exclusivamente por la nostalgia, vamos pegarle un repasito a lo mejor del año pasado, teniendo en cuenta que, por primera vez en años, he estado medianamente al tanto de la actualidad en tiempo real. Las recientes experiencias con Megadeth, Kreator o Dark Angel me reafirman en mi idea de que lo más sugerente no se mueve entre los grandes nombres, sino mucho más abajo, así que no vais a encontrar a Paradise Lost, Ghost, Coroner o Helloween en mi lista. Fuera de las grandes ligas, me he topado con un puñado de discos que realmente me han gustado y que, junto a otras ediciones de los últimos dos o tres años, han marcado unos meses en los que apenas he mirado atrás y en los que poco he recuperado mis queridos años 80. Aquí van mis diez favoritos para 2025, espero los vuestros...
1. Messa - “The Spin" (Metal Blade Records)
Creo que, por derecho propio, estos italianos merecen alzarse con el premio al álbum del año. Puede que haya disfrutado tanto o más con el álbum de Wytch Hazel, pero, en lo que son méritos estrictamente musicales, creo que nadie ha alcanzado este nivel. Ya lo dije en su día cuando lo reseñé, algo tiene que estar realmente bien hecho para gustarme hasta tal punto, viniendo de un estilo que, a priori, no me suele interesar gran cosa. “The Spin" es un álbum de doom metal, pero al mismo tiempo es un poco de todo y todo bien hecho. Stoner, post-metal, rock gótico, jazz, blues, progresivo... los italianos en este cuarto álbum se han atrevido prácticamente con cualquier cosa y han salido más que bien parados. Sara Bianchin tiene una voz realmente exquisita y Alberto Piccolo es un guitarrista consumado. Además, la producción es verdaderamente sobresaliente... ¿Qué más se puede pedir? Bueno, supongo que si se vistieran de mamarrachos habrían tenido mucho más éxito, pero Messa son una banda de verdad que no necesita de estos artificios para sacar un pedazo de LP. Los disfraces se los dejan a otros que tendrán mucho más éxito, pero mucho menos que decir. Yo ya lo dije casi todo en su día y ahora me reafirmo, creo que nadie consiguió superar esto en 2025...
2. Wytch Hazel - “V: Lamentations" (Bad Omen Records)
Lo confieso, contra Wytch Hazel tenía muchos prejuicios. Primero, se me metió en la cabeza que iban a sonar igual que Wishbone Ash por eso de las portadas caballerescas, pero tampoco creo yo que se parezcan tantísimo... y si es así, cosa que tampoco puedo asegurar, han hecho una remodelación de su sonido más que efectiva. A mí, al menos, no me recuerdan particularmente a ellos. En segundo lugar, estaba convencido de que se me iban a hacer demasiado retro, a lo años 70, aunque esto tampoco es para tanto y no dejan de conseguir también una visión muy revitalizada de ese sonido. Y ahí entra mi tercer prejuicio, suponía que me iban a resultar muy blanditos y, a ver, no es que sean Slayer, sin embargo, sus composiciones suenan vigorosas y, a ratos, épicas, con lo que su amabilidad nunca llega a importunarme. Lo último es su condición de cristianos confesos, cosa que me sigue costando. Pero bueno, si he sido capaz de disfrutar de Stryper, tampoco me voy a rasgar aquí las vestiduras. La cuestión es que la cara A de este LP me ha hecho pasar alguno de los mejores momentos musicales del año (la B no está al mismo nivel, pero aguanta bien el tipo) y ha contribuido a generar nuevos recuerdos que, seguro, volverán en el futuro a mi memoria acompañados de esas gloriosas, en todos los sentidos, “I Lament", “Run the Race", “The Citadel", “Elements", “Woven"... Canciones rebosantes de vitalidad, optimismo, heroísmo y, a veces, melancolía, pero, sobre todo, cariño y devoción por la música. La suya propia y la de otros que nos hicieron disfrutar antes que ellos. Pudo haber sido el álbum del año, si no se hubiera cruzado cierta banda veneciana de la que os acabo de hablar, pero sigue siendo un auténtico placer escucharlo... Y esa fantástica portada de Annick Giroux de Cauchemar no hace sino darle aún más valor.
3. Drudkh - “Shadow Play" (Season of Mist Underground Activists)
Tras unos inicios en los que los seguí con bastante fidelidad, reconozco que, desde “Handful of Stars", le he ido perdiendo la pista a Drudkh. Me llegaron ecos sobre su vuelta al sonido que les resultaba familiar después de su paso post-blackmetalero en falso, pero no ha sido hasta que el amigo Mendoza “me obligó” a escuchar este “Shadow Play" para comentar en su podcast, cuando de verdad me he puesto con ellos otra vez en serio... y lo cierto es que me he alegrado con el reencuentro tras casi quince años de separación amistosa. Mi único “pero" para este “juego de sombras" va contra su innecesariamente larga introducción, “Scattering the Ashes", que puede tener gracia durante tres minutos, pero que no veo necesario extender hasta los más de siete que dura, así que la cosa arranca de verdad con la exquisita “April" que nos presenta de nuevo a Drudkh a pecho descubierto. Emoción descarnada, tristeza, frustración, melancolía, rabia, “Shadow Play" me trae de vuelta a los mejores Drudkh que habitan en mi recuerdo, aquellos que me conquistaron durante los 2000 y que durante unos años se convirtieron en una de las bandas más destacadas de la escena desde su misterioso anonimato ucraniano. Sin entrevistas, sin fotos oficiales y casi sin promoción, estos tíos se convirtieron en los líderes del black metal atmosférico y dos décadas después siguen con autoridad en su trono. “Shadow Play" es un álbum inspiradísimo de una gente cuyo país lleva sufriendo lo indecible estos tres últimos años y no creo que sea casualidad que se hayan descolgado con uno de sus mejores álbumes a estas alturas de su carrera. Sinceramente, diría que este es el mejor álbum de black metal editado en 2025.
4. Sanhedrin - “Heat Lightning" (Metal Blade)
Sin parecerme tan bueno como “The Poisoner", sí creo que este “White Lightning" resulta bastante más entretenido que un “Lights On" que se me sigue haciendo algo insulso casi cuatro años después de su edición. Lo más inmediato que se puede decir de este más que sólido cuarto álbum de una banda que, puede ser reciente, pero que evidentemente está formada por un par de veteranos con bastantes kilómetros a sus espaldas, es que Sanhedrin han ampliado sus horizontes musicales, más allá de mantenerse absolutamente fieles al heavy metal tradicional. Seguimos encontrando el mismo heavy oscurillo muy influenciado por la NWOBHM de su debut y también aparecen ocasionales detalles doomeros que nos llevan a pensar en Black Sabbath, Pentagram o Pagan Altar. Sin embargo, en “Heat Lightning" también encuentro algo del heavy metal más mainstream de los 80, un poquito de hard/AOR y guiños al power metal americano más aguerrido y enérgico, no a la edulcorada versión que gusta en Europa. Tan pronto te pueden recordar a Angel Witch, como a Dokken, a Queensrÿche, a Dio o a los primeros Metal Church y todo lo consiguen combinar casi sin que se note, con la naturalidad del que lleva haciendo esto desde siempre. “Heat Lightning" es, por tanto, un álbum de heavy metal atemporal, del de toda la vida, pero que tampoco suena anticuado. Capaz de llegar a un público amplio, amigo de la tradición, ese que gusta de lo clásico, hecho con estilo y con verdadera dedicación. Si tú eres ese heavy veterano, o al menos compartes ese espíritu, este fue uno de los mejores momentos que nos dejó el heavy metal durante el año pasado.
5. Century - “Sign of the Storm" (Electric Assault Records)
Y hablando de buenos momentos heavymetaleros de 2025, no puedo dejar de mencionar este “Sign of the Storm" que tan bien me lo hizo pasar el último verano. Sin ser unos auténticos veteranos, Leo Ekström Sollenmo y Staffan Tengnér llevan ya unos años proclamando su amor por el viejo heavy metal sueco y en “Sign of the Storm", sinceramente, es algo que se nota. Siempre decimos esto de que un álbum parece grabado en tal o cual año, a pesar de ser una grabación actual, pero pocas veces es más cierto que en esta ocasión. Exactamente ese mismo espíritu que podemos escuchar en aquellas antiguas ediciones de Axewitch, Overdrive, Mindless Sinner, Gotham City, 220 Volt, Heavy Load... es el que te vas a encontrar aquí. Pocas cosas he escuchado yo en mi vida más fieles a un sonido determinado y capaces de capturar una esencia que les queda tan lejana. No en el espacio, pero sí en el tiempo. “Sign of the Storm" es una colección de sinceros himnos que gritan heavy metal a pleno pulmón. Con sus limitaciones, a lo mejor provocadas, pero rezumando heavy metal por los cuatro costados. No veo yo cómo alguien puede decir que le gusta esta música y no sentirse conmovido por esas “Necromancer", “Sacrifice", “Chains of Hell”... y, muy especialmente, una irresistible “Children of the Past", que fue la que me trajo hasta aquí en un principio. Además, la portada, aunque sencillita, me mola un huevo. Y la producción, también un poquito lo-fi, pero perfecta para sus pretensiones. Aquí tenéis otro de los discos clave del heavy metal del pasado año.
6. Sunken - “Lykke" (Eisenwald)
Este fue uno de los puntos fuertes del último tercio del año y un álbum que llevaba un tiempo esperando después de caer prendado de su anterior “Livslede" hace cosa de cinco años. Sunken se lo tomaron con calma, pero, cuando la cosa merece la pena, lo doy por bien empleado. Es posible que en los 80 hubiera cierta prisa para que una banda en ascenso publicara un nuevo LP, pero esos tiempos han pasado y ahora considero que es mucho mejor darle el tiempo necesario a las cosas para salir como deben. No tengo totalmente claro si me gusta más “Lykke" o “Livslede" (ambos me parecen cojonudos), pero lo que no le pienso negar a Sunken en ningún momento es su crecimiento. En este tercer álbum todo ha ido a más. La producción es más potente, está más trabajado, es más variado y la banda suena más madura. Ya que nos parezca mejor o peor que su predecesor es algo sujeto a sutilezas muy subjetivas. Con el tiempo, he ido derivando en cierta cautela hacia las bandas de post-black después de lanzarme de lleno al estilo hace cosa de 15 años, pero Sunken están en su punto justo de todo. Es una banda de black metal, de eso no me cabe duda, pero consiguen sonar totalmente contemporáneos. Derrochan atmósfera y ambientación, pero no se enredan en cuestiones superfluas que desvirtúan su valor musical. Hay melodía y belleza, pero también violencia, rabia y dolor. El contraste entre luz y oscuridad está muy logrado y, encima, suena de lujo, ni sobreproducido, ni excesivamente guarro... todo lo encuentro en su punto justo. La verdad es que es uno de los discos de black que más he disfrutado este año y ha dejado claramente en evidencia al de Afsky que salió apenas unos días antes.
7. Nite - “Cult of the Serpent Sun" (Season of Mist)
Es curioso porque la mezcla entre heavy y black metal nunca fue lo mío. No soy un gran fan de Venom y tampoco me enganché mucho a esta historias cuando a mediados de los 90 aparecieron Bewitched, Witchery, Aura Noir y demás macarradas por el estilo. Quizás los únicos que sí me convencieron con esta mezcla, a priori, pintoresca, fueron Nifelheim, aunque realmente no me los tomé muy en serio hasta que editaron “Servants of Darkness" en el 2000. Es más, nunca he sido de mezclar estilos hasta hace relativamente poco tiempo y normalmente me gustaban las bandas que se definían claramente dentro de una u otra escena. Esto ha cambiado en tiempos recientes y lo cierto es que hay cosillas transitando ente varios mundos que han conseguido conquistarme. Así, mezclando cosas tan contradictorias como el heavy metal, el black metal e incluso la música gótica, han llegado Nite con su tercer álbum para convertirse en una de las mejores bandas del pasado 2025. No se trata de novatos en este mundillo y, particularmente, Scott Hoffmann lleva siendo compañero de fechorías de Chris Black desde 1997 en unos Dawnbringer donde también han tanteado una mezcla similar. Heavy metal oscuro, enérgico, con cierta sensibilidad melódica y con un extraño toque vintage que se las apaña para sonar contemporáneo. A esto le suman el susurrante registro vocal del griego Van Labrakis que los aparta totalmente de lo que se estila habitualmente en el heavy metal. Es cierto que ya llevamos un tiempo escuchando esta combinación de música melódica con voces guturales, pero en la manos de Nite suena única a través de su efectiva mezcla entre Mercyful Fate, Mötley Crüe, Iron Maiden y Tribulation. De entrada, se antoja extraño, pero funciona y “Cult of the Serpent Sun" se ha convertido en uno de mis discos favoritos de los últimos meses.
8. Tower - “Let there Be Dark" (Cruz del Sur Music)
Me encantó “Shock to the System" cuando lo conocí y, de hecho, lo traje por aquí un tiempo después, por eso tenía las expectativas muy altas para el que sería el tercer álbum de Tower. Desgraciadamente, he de decir que no se vieron del todo satisfechas cuando por fin salió este “Let there Be Dark" el pasado mes de marzo, pero, aún con todo, les alcanzó para editar uno de los mejores álbumes de heavy metal del año. También es que yo estoy hecho un maniático de cojones y no me gusta casi nada de lo que va saliendo, por lo que resulta muy difícil que un álbum nuevo consiga quedarse en mis reproductores durante un tiempo. Si esto ocurre, es que algo bueno le veo y este tercer LP de Tower sigue teniendo mucho bueno. Para empezar, la producción ha mejorado una barbaridad y Arthur Rizk ha conseguido sacarles un sonido natural y con profundidad. Me gusta lo descarnado que suena “Shock to the System", pero, objetivamente, supongo que “Let there Be Dark" le gana en todos los aspectos. Por otro lado, las canciones están más trabajadas y, seguro, Sarabeth Linden ha ganado en versatilidad. Entonces, ¿por qué coño me ha gustado menos que “Shock to the System"? Pues es que en esto de la música hay un intangible que a veces hace que conectes más con una cosa que con otra y a mí es lo que me ha ocurrido aquí. “Let there Be Dark" es más maduro, sí, pero echo de menos la rabia indómita de “Shock to the System" que tan bien encarnaba Sarabeth Linden con su desbocado berrear. Subjetivamente, tengo que decir, por tanto, que no he conseguido disfrutar tanto con “Let there Be Dark" como con su predecesor inmediato, así como he de reconocer que es infinitamente mejor que su homónimo LP de debut, lo que no quita que me sigan pareciendo una de las bandas más interesantes que ha salido en el heavy americano en los últimos años. Si os gusta el heavy metal de verdad, con una actitud desbordante, yo no me los perdería.
9. Darvaza - “We Are Him" (Terratur Possessions)
Esta ha sido una de las últimas incorporaciones a la lista, pero es uno de los discos que más estoy escuchando estas últimas semanas, algo que le tengo que agradecer a nuestro colega y lector habitual, Odin. Darvaza son, seguramente, la aportación más interesante de uno de los personajes más activos de la escena noruega (y nórdica, por extensión, ya que también colabora con los fineses Behexen) durante las últimas dos décadas, Bjørn Erik Holmedahl, también conocido como Wraath o Luctus. Si se tiene más o menos constancia de sus movimientos previos, ya podemos hacernos una idea de que power metal o black sinfónico no va a ser. Black metal oscuro, impenetrable, ritual, monocromático, aunque con cierto sentido melódico que lo saca de la monotonía. Por ahí se les compara, como es de esperar, con sus otros proyectos (One Tail, One Head, Mare, Ritual Death...) o con bandas noruegas de nuevo cuño (Whoredom Rife, Dødsengel, Enevelde...), y no digo que no sea en parte así, pero me llama la atención que nadie haya notado cierto parecido con los estadounidenses Inquisition en su forma de riffear, en el tipo de melodías e incluso en lo obsesivo de sus percusiones. Supongo que la verdad absoluta esta entre todo ello y tenemos a una estupenda banda de oscurísimo black metal, con un punto de épica y melodía que le hace asomar la cabecita por encima de la masa a la que el underground nos tiene acostumbrados últimamente. Para la ocasión, Wraath se hace acompañar de un auténtico veterano de las baquetas, Gionata Potenti, cuyo interminable currículum no me apetece mencionar y de quien tengo noticias desde hace nada menos que 25 años, aunque es de las veces que menos le he escuchado lucir baquetas en mano. No se trata de una joya, pero está, sin duda alguna, entre lo mejor que nos ha dado el black metal en 2025.
10. Balmog - “Laio" (War Anthem Records)
Me estuve planteando varias opciones para este último puesto del top, pero, siendo sincero, creo que ninguna me convence tanto como el último álbum, quinto ya, de mis paisanos, y amigos, Balmog. Pasa que, cuando tienes una relación tan cercana con la gente, resulta difícil ver su trabajo con objetividad y no caer en las visiones sesgadas. Bien puedes pensar que es mejor de lo que le parece a los demás, o bien al contrario, nunca eres capaz de valorarlo en su justa medida por la cercanía... ya se sabe, donde hay confianza, da asco. Por esa misma razón, suelo evitar reseñar material grabado por colegas y en este caso fue nuestro camarada Mendoza el encargado de traernos la novedad de “Laio" en su día. Dicho todo esto, creo que me veo en la obligación de reconocer la intachable trayectoria de Balmog que los ha llevado a convertirse en una de la bandas más sólidas del black metal europeo, por mucho que su estatus en la escena se niegue a reconocérselo. Tienen nombre, por supuesto, una reputación bien ganada a base de patearse escenarios y grabar de forma constante material de calidad, pero no me cuesta lo más mínimo reconocer que estarían en otro lugar de haber nacido en Suecia, Noruega o incluso Alemania, en lugar de en una encantadora aldea del sur de Galicia. “Laio" no es una excepción y continúa cimentando una carrera encomiable con un álbum que sirve de apropiado compendio de todas sus facetas. Desde el black ortodoxo de los tiempos de “Svmma Fide" y “Vacvvm", al metal oscuro e impenetrable de influencia gótica de “Eve", pasando por guiños a las escenas francesa e islandesa de tiempos recientes o ese residuo nórdico que hoy en día se hace patente a través del recuerdo poco disimulado a los Mayhem de “Wolf’s Lair Abyss". Balmog es una banda de black metal adulto, maduro, plenamente desarrollado y profundamente reflexivo. Conocedora de su oficio y capaz de publicar su álbum más completo 22 años después de arrancar su camino. Si esto no lo hace merecedor de estar entre lo mejor del año, no sé qué lo puede hacer. El único problema es que, o bien no se les conoce, o bien se les ignora por su procedencia. ¿Qué ocurriría si, en lugar de War Anthem Records, esto lo editará, pongamos, Season of Mist?
Pues esto ha sido lo mejor de 2025 para mí. Obviamente, habrá muchísimo más, hoy en día es muy complicado hacerse una idea de la novedades que van saliendo, y seguro que me habré perdido alguna banda cojonuda, pero aquí está lo que yo más he disfrutado durante los últimos meses. Lo bueno de todo esto es que, ahora, seguramente, me haréis alguna recomendación que me haga engrosar la lista, que ahí está la gracia de todo esto... Para la próxima, nos tocará volver a 2004.











De tu top decir que me gustan absolutamente todos, aunque en lo personal incluiré a otros que me han gustado un puntillo más, lo cual no significa que la mitad de los que pones vayan a mis favoritos.
ResponderEliminarPrimero coloco los que me quedo de tu lista y después ya iré añadiendo algo de mi cosecha, sin ningún orden o preferencia especial.
1. Messa - "The Spin". Musicalmente es una joya y una maravilla para los sentidos.
2. Drudkh - "Shadow Play". No los tenía demasiado controlados pero fue escuchar éste y empezar a tirar del hilo hacia atrás. Sencillamente increíble.
3. Nite - "Cult of the Serpent Sun". Éstos son el cóctel que más me pido últimamente.
4. Darvaza - "We Are Him". Algo especial tienen esta gente que siendo más de lo mismo no es lo de siempre...
5. Sunken - "Lykke". Es melódico, bello, atmosférico y cabrón cuando se requiere. Se puede pedir más?
6. Afsky - "Fællesskab". Ya sé que soy un "pesao" y me conformo con cualquier cosa...jajaja...En serio, fue escuchar el adelanto y desde entonces el disquito no dejo de oírlo, aunque al final reconozca que "Ofte jeg drømmer mig død" mole mucho más.
7. Nattverd - "Tidloes Naadesloes". Al final me gustó menos que su anterior " I Helvetes Forakt", pero tras varias oportunidades lo encuentro un disco muy notable.
8. Deafheaven - "Lonely People With Power". Post black metal gafapastoso y nada trve, hahahaaa. Nunca me dijeron gran cosa hasta la publicación de este disco que casi me obligué a escuchar gracias a tanta cr´tica positiva. La verdad es que mereció la pena.
9. Avolia - "Falls Upon The Earth". Black metal desde Brasil de esta one man band que descubrí ya entrado 2026. Me llamó la atención como en el caso de Darvaza, que siendo black metal de corte clásico tiene a su vez matices que lo hacen diferente, sobre todo en las guitarras, que le dan un aire muy heavy metal pero sin tener nada que ver con Bewitched y grupos similares.
10. Hooded Menace - "Lachrymose Monuments Of Obscuration". Me gustó mucho ese death/doom muy al estilo de los 90´ gracias a esa producción que suena moderna pero con ese toque más retro. Buenísimas melodías y guturales cavernosas, como debe ser!!
Esta bien esto, así escuchas discos que pasaron desapercibidos para la mayoría. Para mi en general a sido un buen año. Los trabajos de helloween, gosht, coroner, paradise lost, volbeat me gustan bastante unos más que otros y si buceas un poco tienes estos Messa, había oído hablar muy bien de ellos y los estoy escuchando ahora y me parecen muy buenos. Lo primero que me ha venido a la cabeza son los dos primeros discos de the cult, pero aquí hay cosas de Black sabbath también, muy buena mezcla, muchos estilos, cosas de jazz, blues, incluso slide guitar, escribo sobre la marcha, muy buen disco. Concuerdo en lo que dices, hoy en día los grupos se tienen que disfrazar de mamarrachos para que les hagan caso
ResponderEliminarEl de witch hazel me parece una maravilla, en cuanto lo he puesto he dicho este es mi rollo, Hard rock setentero aunque algo más de guitarras, me ha recordado un poco a chevi y su disco the taker, será por que los dos estaban muy influenciados por wishbone así, aunque el de chevi me suena más roquero.
El de century ya lo dije en su día, me parece un trabajazo con una producción increible, vamos quien diga que este disco no suena bien es que realmente no sabe de que va este rollo, lo tengo fijo en mi reproductor de mp3.
El de nite lo escuché en su día cuando lo trajiste y si me pareció buen disco pero no he vuelto a el, rollo tribulation con heavy metal, igual le pego otra escucha y me llevo una sorpresa.
Sanhedrin y tower no los he escuchado todavía me pondré a ello.
El black metal no es mi rollo, lo he intentado con djevel, emperor y algún que otro más, me gusta cuando se mezcla con rock o heavy metal, por eso no puedo opinar sobre los discos que has traído del estilo