jueves, 25 de junio de 2026

Han llegado desde el norte... 1ª parte (1976-1981)

 

…arrasando Europa a su paso… Soy incapaz de pensar en el heavy metal sueco sin acordarme de la mítica “Acero y Sangre" de Muro. Que tampoco tengo claro que hablase sobre vikingos y no sobre las invasiones germánicas, pero es una asociación que hago inmediatamente desde que descubrí que también había buen heavy metal en la Escandinavia de los 80 y me sobrevuela como título para un pequeño reportaje desde hace años. Las "recientes" revisiones de Tyrann o Helvetets Port y el descubrimiento de bandas como Templar, Midnatt o, de forma más notable, Century, me han llevado a recuperar con ganas la vieja escena sueca de los 80 y hacer un pequeño repaso a lo que siempre me ha parecido más florido, dejando fuera los grandes nombres que trascendieron sus fronteras. Obviamente, sólo mencionaré a Yngwie Malmsteen por alusiones a terceros y de Europe no haré más recordar que comenzaron como una estupenda banda de heavy metal clásico, pero mi intención está lejos de volar tan alto. No, hoy en lo que me quiero parar es en lo mucho, y bueno, que dio en su día el heavy metal sueco, sin que el mundo casi supiera lo que allí se cocía.

- Heavy Load (Estocolmo, 1976)

El primer nombre resultaba inevitable. Los Barón Rojo suecos y la piedra fundacional para todo lo que ocurrió después. Ya no sólo porque estaban formados por dos hermanos, los Wahlquist, que, además, cantaban, sino porque no se hizo en su día, ni casi después, heavy metal con esta calidad en su país. Heavy Load arrancaron cuando el heavy metal todavía ni recibía ese nombre y debutaron con un válido “Full Speed at Higher Level" cuyo único gran pecado era parecerse un poco mucho a lo que de aquella hacían Judas Priest y Rainbow. Joder, era 1978 y ambos estaban, como quien dice, aún calentando motores. Si es que es el año de edición de “Stained Class" y “Long Live Rock ‘n’ Roll"... No obstante, considero que de verdad empezaron a encontrar SU SONIDO con el EP “Metal Conquest" en 1981 y ya eran una banda realmente hecha y derecha con el histórico “Death or Glory" de 1982, seguramente el mejor álbum de heavy metal sueco de los años 80. Y lo cierto es que Heavy Load tenían de verdad un sonido propio, con inevitables influencias del hard rock de los 70 y una fuerte conexión con la NWOBHM, pero con una grandeza guerrera que no era nada habitual en su día y que los sitúa como claros referentes para todo el heavy metal épico que fue apareciendo a mediados de la década. Un álbum más aguantarían, pero, como muchas bandas de la vecina NWOBHM, una torpe maniobra comercial en 1985 se los llevó por delante. Por su calidad, Heavy Load merecen ser mucho más que una formación de culto para freakies, pero la cuestionable decisión de autofinanciarse sus ediciones creo que les restó toda posibilidad de difusión fuera de su país. Una cosa os debe quedar clara, no hay mejor heavy metal sueco que el que vais a encontrar en “Death or Glory" y “Stronger than Evil".

"Death or Glory" (1982 Thunderload Records)

- E.F. Band (Gotemburgo, 1978)

Cualquier recopilación que se precie de la escena sueca, por mucho que desarrollaran buena parte de su carrera en el Reino Unido, estaría incompleta sin la comparecencia de E.F. Band por dos motivos, el primero incuestionable y el segundo puramente subjetivo. Per Ericsson y Bengt Fischer (de ahí lo de E.F.) ya estaban haciendo historia de su heavy metal en 1978 y debutando con un larga duración en 1981, a la par que la NWOBHM, de la cual formaron parte mientras vivían en Londres, y eso es un hecho. Por otro lado, en 1984 se les unía un joven guitarrista de 22 años llamado Anders Allhage que poco después adoptaba el nombre de Andy LaRoque para forjar una de las discografías más increíbles del heavy metal, y eso ya es puro fetichismo personal. Extrañamente, los encuentro más interesantes antes de su llegada cuando desplegaban un sonido muy asimilable al de oscuridades de la NWOBHM como Demon, Samson o Angel Witch, particularmente, en un segundo “Deep Cut" en el que metalizaban su propuesta con toques de Judas Priest y un mucho más capaz John Ridge (ex-Picture) a las voces, que cuando se unió Andy. En 1984, ya asentados como quinteto y con Roger Marsden al frente en lugar de John Ridge, se convirtieron en una vulgar banda de party metal a lo The Rods/Krokus y editaron su “One Night Stand" en Mausoleum Records que, como cabría esperar, les sirvió de epitafio. Supuestamente, estuvieron en activo hasta 1987, pero con la entrada de Andy LaRoque en King Diamond languidecieron desde 1985 hasta su separación definitiva...

"Deep Cut" (1982 Corona Music Company)

- 220 Volt (Östersund, 1979)

220 Volt fueron de las pocas bandas suecas de los 80 que consiguieron traspasar la frontera del segundo álbum y lo cierto es que su perseverancia y, por supuesto, su calidad, hicieron que llegaran a rozar el éxito e incluso disfrutaran por un breve período de tiempo del sueño americano. Su historia discurre muy paralela a la de sus colegas y rivales Europe, pero no tuvieron su suerte, aunque argumentos no faltaron. Debut muy interesante en 1983, un mejor todavía “Power Games" en 1984 y la consagración definitiva con el tremendo “Mind Over Muscle", una de las piedras de toque del heavy metal sueco, en 1985. Contrato con CBS detrás y un futuro prometedor, se les cruzó por el medio el servicio militar a cuatro de sus cinco miembros y la cosa se empezó a torcer. En un par de años estaban de nuevo en activo, todavía con la confianza de CBS y grabando en EEUU junto a Max Norman, pero su infinitamente más melódico “Eye to Eye" fue un estrepitoso fracaso... algo que, tal y como os expliqué en su momento, tampoco llego a entender bien porque se trata un LP de hard/heavy metal melódico bien armado con una sólida colección de hits potenciales. Supongo que parte del problema fue que venían de un robusto “Mind Over Muscle" que, en el fondo, tampoco era muchísimo más heavy, por lo que la evolución que siguieron tampoco me parece a mí como para tirarse de los pelos. Con todo, si queréis haceros de verdad una idea del auténtico potencial de 220 Volt como banda, supongo que no hay mejor lugar para comprobarlo que su esfuerzo de 1985, un notabilísimo álbum de heavy metal de sonido muy escandinavo y mucha fuerza melódica. Atención a “Electric Messengers", para mí uno de los himnos del heavy metal sueco.

"Mind Over Muscle" (1985 CBS)

- Silver Mountain (Malmö, 1979)

Claro está, su nombre no hace mucho por ocultar el fanatismo de Jonas Hansson por Rainbow. Bueno, el suyo y el del 90% de los heavies suecos… ¿Os suena un tal Yngwie Malmsteen? Pues precisamente con el divo sueco tendrán Silver Mountain una fuerte asociación ya que aquí encontró cantera de músicos con cierta frecuencia e incluso se rumorea que llegó a tocar en algún momento con ellos antes de emigrar a EEUU en 1982. En Suecia de quedaron Silver Mountain vagando por el underground hasta que Roadrunner les editó su debut, “Shakin’ Brains", seis meses antes, atención, que el de Steeler y siete antes que el de Alcatrazz, con lo que bien se le podría considerar el primer álbum de metal neoclásico de la historia… Ahí queda eso. En ese LP de debut, precisamente, encontramos a los hermanos Johansson que harían también las maletas para EEUU en 1984 para enrolarse en los Rising Force de Yngwie, primero Jens y un año después Anders, con lo que ya no llegaron a participar en el segundo LP de Silver Mountain, “Universe". El mayor hándicap que le veo yo a "Shakin' Brains" es que, obviamente, Jonas no está para cantar a este nivel y se queda muy corto en comparación con lo que luego le oiríamos a Jeff Scott Soto o a Mark Boals con el mismo Yngwie o lo que ya habían hecho antes Ronnie James Dio, Graham Bonnett y Joe Lynn Turner con Rainbow. Lo curioso es que el sonido, más allá de las deficiencias vocales, es prácticamente el mismo que patentaría Yngwie en el debut de Alcatrazz y poco después, ya no en "Rising Force", sino en "Marching Out". Y esto, amigos, ya ocurría en agosto de 1985... con lo que el tanto se lo tenemos que apuntar a Silver Mountain. Ya que Jonas cogiera ideas prestadas o no, teniendo en cuenta que la primera demo de Yngwie salió en 1978 y el primer single de Silver Mountain en 1979, es algo que no puedo asegurar, pero el salto al terreno profesional lo gana Hansson y con un sonido plenamente definido con meses de ventaja. La cuestión es que Yngwie jugó mucho mejor sus cartas y Silver Mountain se fueron diluyendo con dos álbumes posteriores, quizás más profesionales, pero cada vez menos interesantes... Ni Christer Mentzer, primero, ni Johan Dahlström en un tercer "Roses & Champagne" mejoraban lo ofrecido en el debut y Silver Mountain se desvanecían como si nada a principios de los 90.

"Shakin' Brains" (1983 Roadrunner Records)

- Jonah Quizz (Estocolmo, 1979)

Esto no suena nada true, pero no suelo ser mucho de meterme en el terreno de las demos. Sin embargo, en el caso de Jonah Quizz me he visto obligado a saltarme esa norma por la calidad del material que se traían entre manos. ¡Qué pena que estos tíos no llegaran a debutar con un LP! Afortunadamente, y seguro que debido a la relevancia que tomó después su vocalista Johan Langquist al entrar en Candlemass, su escaso material fue recuperado en varias ocasiones en forma de recopilatorio. También os digo, dos antologías les han sacado cuando no fueron capaces de grabar más que un par de demos y nueve temas en total. Pero bueno, son nada menos que 39 minutos de música, con lo que habrían dado para un majísimo LP de debut tras su segunda demo de 1982. Os mentiría si dijera que la calidad de los nueve es la misma, teniendo en cuenta que esta segunda demo se grabó en un estudio profesional de Estocolmo y la primera, en 1980, en uno casero, pero el potencial ya estaba ahí, de eso no me cabe duda. Buen heavy metal, en la línea de bandas británicas como Diamond Head o Saxon y de los neerlandeses Picture, bastante metálico para los tiempos en los que se movían. Tras el breve paso de Langquist por Candlemass, se ve que hicieron un par de amagos en 1990 y 2005 de los que salieron sendos temas, “Hunter” y "On Broken Wings (Curse of a Vampire)”, con un sonido más pesado y una voz mucho más madura, pero ninguno de ellos les llevó a ninguna parte. Una pena porque yo creo aquí había un talento genuino muy desaprovechado.

"Ultimate Anthology" (2020 Cult Metal Classics Records)

- Torch (Eskilstuna, 1980)

Confieso que tengo hace años una debilidad manifiesta por Torch como uno de los grandes representantes del heavy metal sueco, aún a pesar de su discreto perfil. Si es que me compré estos dos LP’s por 5 euritos, 10 en total, hace unos 20 años y me siguen pareciendo una inversión de primera, especialmente el irresistible álbum homónimo editado en 1983. Cierto es que la jeta que plantaron aquí en la portada no le hace justicia y que podría espantar al más pintado, pero pocos ejemplos se me ocurren a mí de primigenio eurometal más disfrutables que este. Con la potencia de aquellos Accept del inicio de los 80, ese elegante toque de distinción escandinavo los aleja de la típica copia centroeuropea de la época. “Torch" es un LP que baila con muchísima solvencia entre los esperables zarpazos proto-power (“Watcher of the Night", “Hatchet Man") y el heavy metal robusto de Judas Priest y Accept (“Warlord", “Batle Axe", “Sweet Desire", “Gladiator"), con tiempo suficiente para dejarnos una auténtica maravilla con potencial de clásico que, lógicamente, no fue, “The Beauty and the Beast". Todo empaquetado con un nivel instrumental más que competente, un vocalista con mucho carisma, el pequeñito Dan Dark, y una producción de escándalo para un álbum de debut independiente en 1983, pero es que en Suecia las cosas no se hacían a medias. Por desgracia, el segundo “Electrikiss", sin introducir grandes cambios, no hizo mucho por consolidar la posición de la banda en el heavy metal europeo y, en un par de años, se acabaron separando con Dan Dark manteniendo el nombre para tocar en directo y algún miembro uniéndose a sus vecinos Crystal Pride, que también acababan de editar su álbum de debut... ninguno corrió mucha mejor suerte.

"Torch" (1983 Tandan)

- Gotham City (Umeå, 1980)

De Gotham City, la mayor referencia que se puede dar es que se trata de la primera ocasión en la que escucharemos a Anders Zackrisson, algo más conocido en los 90 por los happyflower Nocturnal Rites, y porque será la primera vez que nos crucemos en este reportaje con Fingerprint Records, modesto hogar de Axewitch, Mindless Sinner, Mercy, Nemesis, Wizz, Pretty Maids y, por supuesto, Gotham City... un nombre recurrente en el heavy metal sueco durante sus escasos tres o cuatro años de existencia. La historia de Gotham City es bastante típica para la época, si bien poco interesante. Consiguieron estar bastante activos entre 1980 y 1987 sacando hasta cinco demos y un EP, sin embargo, la única vez que se aventuraron en el terreno del larga duración fue con este solitario “The Unknown” en 1984. Lo cierto es que es una banda que goza de cierto culto underground, pero a mí me parece un álbum bastante normalito. Correcto, bien ejecutado, pero sin mucho espíritu. Con una participación de Zackrisson discreta, lejos del vocalista que sería una década después (ni siquiera parece el mismo tío), una producción bastante regulera, clara, aunque sin mucha fuerza, y canciones con escaso gancho. Básicamente, lo que nos encontramos aquí es algo que suena a banda de tercera división de la NWOBHM que aparece demasiado tarde y que está lejos hasta de ilustres segundones de debut tardío como Tokyo Blade, Satan o Cloven Hoof en términos de calidad. No encuentro nada malo en “The Unknown", pero tampoco mucho que me haga volver a él más que por pura curiosidad. De nuevo, otro cuyo valor se resume en el hecho de ser una de las bandas pioneras del heavy metal de su país. Reconozco que me cuesta destacar algo especial en ellos, más allá de lo flojete que era su primer vocalista, Ola Ohlsson.

"The Unknown" (1984 Fingerprint Records)

- Overdrive (Karlshamm, 1980)

Overdrive son sin lugar a dudas una de las bandas más longevas del heavy metal sueco ya que ha estado activos de forma intermitente hasta hace apenas cuatro años, pero a mí nunca me han parecido gran cosa. A ver, no están nada mal, tienen una colección de álbumes bastante sólidos, pero ni siquiera en su momento más brillante, que es unánimemente reconocido como “Swords and Axes" de 1984, me han parecido nunca para tirar cohetes. Musicalmente, son un heavy metal muy estándar, con buen sonido (ya habréis comprobado que es difícil encontrarse una banda sueca sonando cacharrera) y canciones entretenidas, pero, sinceramente, creo que les falta algo para terminar de enganchar. No sé si será la voz de Pelle Thuresson, al que encima veo con dificultades para sacar una línea melódica mínimamente pegadiza, pero me parece la típica banda que entra con cierta facilidad, pero que está condenada a no dejar huella. Al menos, yo poco consigo recordar de su música una vez me termino uno de sus LP's. Se merecen una escucha por puro afán documental y un recorrido por el heavy metal sueco se quedaría cojo sin ellos, pero no encuentro yo mucho con lo que pararme. Hay en esta lista bandas bastante más interesantes...

"Swords and Axes" (1984 Planet Records)

- Glory Bell’s Band (Estocolmo, 1980)

Glory Bell’s Band, o Glory Bells, como se hacían llamar en su segundo LP, son una banda de heavy metal bien armada, pero su gran pecado era sonar ya bastante desfasados para su año de debut. Voy a utilizar la referencia de Judas Priest porque es evidente que los imitan sin mucho rubor. Para que os hagáis una idea, a estas alturas, Judas Priest iban por “Screaming for Vengeance", en cambio “Dressed in Black” suena como “Sad Wings of Destiny" seis años después. ¿Es algo malo per se? Bueno, realmente no, pero es que estamos en 1982 y no en 1976 y en aquella época seis años eran una auténtica eternidad. Se trata de un álbum muy escuchable, bien hecho y bien tocado, con un imitador de Rob Jalford bastante respetable, Göran Ove Nordh, pero, tanto a nivel de sonido, como de estilo, suena muy trasnochado. Hoy nos puede dar un poquito igual, pero lógicamente a principios de los 80 estaban pasadísimos de moda. En 1984, como decía, llegó un “Century Rendezvous”, ya como Glory Bells, en el que modernizaron un poco su sonido, acercándose ahora a lo que Judas Priest proponían hacia “Stained Class" o “Killing Machine". De nuevo, muy válido musicalmente, pero totalmente fuera de onda. Como era esperable, ni con esas consiguieron hacerse un hueco en la escena y para 1985 ya eran historia.

"Dressed in Black" (1982 Souns of Scandinavia Recording)

- Mercy (Sölvesborg, 1980)

Si creías que Candlemass habían iniciado la tradición doom en Suecia estabas equivocado y, sí, ambos tienen algo más en común, Messiah Marcolin. Sin embargo, y aquí está el quid de la cuestión, mientras Nemesis, precedente directo de Candlemass, no aparecen hasta 1982 y no editan nada hasta 1984, Mercy llevaban ya dos demos y un EP a esas alturas y publicaban entonces su primer LP. Así que no, Candlemass no son los únicos pioneros del doom en Suecia... y ni siquiera los primeros. También habría que decir que aquí el auténtico mastermind es Andriya Veljača y que Messiah no se une hasta 1984, pero de nuevo, esto ocurre antes siquiera de que Candlemass hubieran nacido. Dos álbumes editaron con Fingerprint Records de un doom metal rocoso muy influenciado por Black Sabbath a los que Messiah aportaba el que quizás era su único gran toque de distinción. No están mal y estoy seguro de que el fan habitual de los Sabbath de Ozzy los disfrutará, pero a mí se me hacen demasiado monolíticos. Contra todo pronóstico, un poquito más interesante me suena su “King Doom", ya en 1989 y sin Messiah, obviamente, en el que, aún manteniendo la influencia de Black Sabbath, asomaba algún detalle de thrash o power metal, en parte gracias a las acrobacias vocales de un tal Rick Wine del que no he vuelto a saber. Veo que alguna movida posterior tiene por ahí, pero nada digno de mención. Hicieron una intentona a principios de los 2000 y hasta ahí llegó la cosa puesto que Veljača falleció en 2005 poniendo fin a la banda para siempre.

"Witchburner" (1984 Fingerprint Records)

- Syron Vanes (Malmö,1980)

Oscurísima banda formada en la pequeña localidad de Arlöv en 1980 que consiguió atraer la atención de la mítica Ebony Records tras una gira por Alemania en 1983, con lo que ya os podéis imaginar por dónde van los tiros en esta ocasión. Heavy metal sólido, de clase obrera, con cierto sentido melódico y una producción bastante competente de Darryl Johnston en sus míticos Ebony Studios de Hull, al Norte de Inglaterra. Algo muy en la línea de las mejores bandas de Ebony y Neat Records: Savage, Chateaux, Jaguar, Tysondog, Fist... Es decir, nada que no hubiéramos escuchado a golpe de 1984, cuando salió “Bringer of Evil", pero sin duda a la par que todas esas bandas, lo que tampoco es moco de pavo. Un poquito más guarro y heavy ese LP de debut y más refinado y melódico un segundo “Revenge" en el que claramente mejoraban la producción y estructura de las canciones. Otro aspecto a destacar, es el visual, con dos portadas particularmente chulas para los tiempos que corrían y lo cutres que eran las cubiertas de muchos de sus compatriotas (lo cierto es que las portadas de los LP's de Ebony solían molar bastante)... la segunda con un aire a la del “Power Games" de Jaguar. Lo curioso de Syron Vanes es que, una vez salió “Revenge" y se quedaron sin sello (Ebony Records desapareció en 1987), siguieron en activo y grabaron una cinta promocional en la que se apreciaba un cambio de estilo considerable hacia territorios más melódicos. Rix Volin abandonaba la banda y se hacía cargo de las voces el guitarrista Rimbert Vahlstroem, bastante más dotado melódicamente que su colega, con lo que hacían un claro movimiento comercial que no trajo sus frutos y los acabó devolviendo a un anonimato en el que se mantuvieron hasta su reaparición a principios de los 2000. Según se cuenta, nunca se llegaron a separar, pero me cuesta creer que continuaran en activo durante esos 15 años en los que no se supo nada de ellos. En resumen, si te gustan las típica bandas menos conocidas, pero con calidad, de la NWOBHM, añade a estos suecos a la lista, merecen la pena.

"Revenge" (1986 Ebony Records)

- Axewitch (Linköping, 1981)

Otros que llevaban una evolución más que sólida y la cagaron cuando pensaron que lo podían petar comercialmente. ¿Quién les puede culpar por ello? La cuestión es que “Visions of the Past" es un LP realmente cojonudo de heavy metal cañero y comprometido, pero el siguiente “Hooked on High Heels" supuso un resbalón considerable. Sin llegar al nivel del disco del pato de Grave Digger, hay que reconocer que Axewitch cambiaron totalmente su enfoque temático y, claro está, optaron por un sonido más accesible, pero se quedaron a medio camino y la transición no salió bien. Para empezar, Anders Wallentoft tampoco es precisamente Joey Tempest o Göran Edman y no tiene ni la garra ni la elegancia que se puede necesitar para liderar una banda de hard/heavy melódico. La portada es poco afortunada y el nuevo logo realmente anodino. Las canciones tampoco acaban de cuajar y parecen no tener claro si juegan a ser heavies o glammies, además de que Fingerprint Records no era para nada el sitio adecuado para triunfar. Vamos, que no dieron ni una. Al final, lo que les quedó fue un intento comercial a medio cocinar por parte de unos tíos un poco torpones que eran bastante más diestros hacha en mano. Lo cierto, es que resulta bastante curioso escuchar a esta gente cantando cosas como “Too Much Hollywood" o “Backstage Queen” y, como era de esperar, se fueron a la mierda. Ni darían el salto al siguiente nivel, ni consolidaron su base de seguidores... Sinceramente, para ver dónde se movían con comodidad, os recomiendo escuchar “Lord of the Flies" y, especialmente, “Visions of the Past".

"Visions of the Past" (1984 Fingerprint Records)

- Crystal Pride (Eskilstuna, 1981)

Crystal Pride bien pudieron ser la alternativa nórdica a Warlock, pero se quedaron a medio camino... o casi nada más arrancar. Y ojo porque ya llevaban una trayectoria bastante sólida desde su aparición como Woodoo en 1979. Un válido EP en 1982, una demo en 1983 y un single en 1984, con lo que tampoco les llevaban mucha ventaja Warlock, que solo llegaron a publicar una demo en el 83 antes de "Burning the Witches". Sin embargo, la historia de Warlock y, por extensión, la de Doro, se disparó a la estratosfera en 1985 con el fichaje con Vertigo y Crystal Pride se quedaron para vestir santos tras la desaparición de su sello, Mill Records, una vez salió a la calle su más que competente álbum homónimo en 1985. Buen heavy metal clásico, con su momentos más power y otros más hard... realmente tengo la impresión de que Crystal Pride era una banda con un sonido perfectamente exportable y una poderosa imagen centrada en la imponente presencia de la carismática Sussie Christensen. No obstante, esto del éxito en la música es algo muy sujeto al azar y a los avatares del destino, y el de Sussie y sus Crystal Pride no era alcanzar el éxito internacional. Nada más grabar su LP de debut y antes siquiera de que este estuviera en la calle, Johnny Matson, Christer Taimi y Michael Lundberg dejaban la banda en manos de Peter Quick y Sussie, que repescaban a varios miembros de los desaparecidos Torch para completar la formación, pero su suerte estaba echada... no fueron capaces de reaparecer hasta 1990 y en aquel momento ya no quedaba interés en ellos.

"Crystal Pride" (1985 Mill Records)

Y eso ha sido todo... por ahora. La verdad es que, de entrada, no tenía intención de que esto se extendiera tantísimo, pero me he alargado hasta los 25 y al final me he visto en la obligación de dividir el reportaje en dos entregas. Suponía que la cosa se iba a limitar a 10-12 bandas de estas menos habituales que escucho con cierta frecuencia, pero, poco a poco, tirando del hilo, iba recordando nombres y ninguno me parecía como para dejarlo fuera. A todos les veía su relevancia y encontraba una u otra razón para incluirlos. Para la semana que viene os dejo preparada una segunda ración, así que, los que hayáis disfrutado de esta, no os la perdáis...

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