jueves, 30 de julio de 2026

Metal al día: Lex Legion - Lex Legion (2026 MNRK Heavy)

 

1. Sleep Eternally (3:55)
2. Gypsy Tears (3:57)
3. When the Stars Align (3:52)
4. (I Am) The Resurrected (4:26)
5. Lost Inside (3:35)
6. Dreams of Darkness (4:27)
7. Saviours (4:04)
8. Life Eternal (3:26)
9. Far Away (2:54)

Estaba estos días a vueltas con esta reseña de Lex Legion cuando inesperadamente saltó la noticia de la salida de Andy LaRoque de la banda de King Diamond. A priori, puede parecer un auténtico shock, lo reconozco. Cuarenta años juntos son toda una vida, pero hace un tiempo que algo no me huele del todo bien por ahí. Vale que LaRoque es un músico veterano al que seguro que le gusta tomarse las cosas con calma, pero diecinueve años sin editar material nuevo es una auténtica eternidad que puede cansar hasta al más paciente. Hace casi una década que King lleva amagando con ese supuesto nuevo LP del que se han filtrado título y un par de temas, pero aquí seguimos esperando y sin perspectivas de salida inminente… hace siete años, ni más, ni menos, que se lanzó “Masquerade of Madness". Es más, en los últimos tiempos incluso me he empezado a plantear que es probable que ese “St. Lucifer's Hospital 1920" (antes “The Institute") no llegue a salir nunca. Que igual ahora con la entrada del mercenario griego este, va King, se pone las pilas y lo saca, pero no lo tengo yo nada claro. Y, si os digo la verdad, sin Andy LaRoque esto pierde gran parte de su gracia… y yo ya no estaba muy expectante de entrada. Hoy en día casi puedo decir que me empieza a dar igual que ese anunciadísimo nuevo trabajo, el que ya considero el “Chinese Democracy" del heavy metal, no llegue a salir nunca. 

Así que, a falta de King Diamond, buenos son Lex Legion. Hace unos meses vi una entrevista con Andy LaRoque en YouTube y ya hablaba con poco entusiasmo sobre el presunto nuevo trabajo de King Diamond… Claro está, “Lex Legion” es la respuesta. Andy ha esperado estoicamente por su “jefe" durante casi dos décadas, pero se le han acabado hinchando las bolas. Supuestamente, esta película se remonta hasta 2008 (justo después de la edición de “Give Me Your Soul… Please!”), cuando Andy y Pete Blakk empezaron a intercambiar ideas, aunque fue durante la pandemia cuando se aceleraron las cosas. Poco ha hecho King Diamond desde entonces más que tocar esporádicamente en directo y entiendo que Andy, un tipo bastante inquieto, ya no puede más. En pocos meses liaron a Mikkey Dee, luego llegó Hal Patino y finalmente pensaron en Nils K. Rue (Pagan’s Mind), con el que Andy ya colaboró hace años en los terroríficos X-World/5, para las voces… buena elección. No suena para nada a King Diamond, aunque no deja de hacer algún guiño sabiamente administrado de tanto en cuanto (“Gypsy Tears”, “Saviours”).

Con lo que, casi sin querer, nos encontramos con 4/5 del line-up de “Them” y “Conspiracy" y 3/5 de “The Eye". Vale que King, obviamente, es la esencia de su proyecto en solitario, joder, pero es que esta es la formación del King Diamond (la banda) que amo… mucho más que otra en la que encuentro nombres que me dejan indiferente como Pontus Egberg, Gus G. o Matt Thompson, que lleva siendo su batería desde hace 26 años, pero que, claramente, no es Mikkey Dee… ni se le acerca. El sueco de ascendencia griega dejó mucha más huella en sus cuatro años con el danés que Thompson en lo que llevamos de milenio. ¿Y sabéis lo más triste? Dee grabó más álbumes durante un lustro que Thompson en un cuarto de siglo…

La cuestión es que yo, personalmente, considero a Andy LaRoque una parte (casi) tan determinante del sonido de King Diamond como el propio King y, sin él, no veo mucho futuro o, al menos, mi interés declina exponencialmente. Así que, si tengo que comparar fríamente a estos Lex Legion con la aportación musical “reciente" de King Diamond, os digo a bote pronto que esto me suena bastante más interesante que un “Give Me Your Soul… Please!" y para nada inferior a solidísimos trabajos como “The Puppet Master", “Abigail II: the Revenge" o “Voodoo”, que están entre lo mejorcito que sacó King desde su retorno en solitario a mediados de los 90. Y ya si me pones su voz encima, os digo que sería lo mejor que han grabado desde “Conspiracy" y me quedo tan ancho. 

Pero Lex Legion son una banda nueva, ¿verdad? Sobre todo, una que no se anda con tonterías. Poco después de que anunciaran su formación, lanzaron dos singles y, en un par de meses, el álbum está en la calle. ¿Sabéis lo mejor? Ya ha comentado Andy que hay cuatro o cinco canciones para un segundo LP y que no descartan sacarlo para verano de 2027. Creo que es una forma nada sutil de manifestar su desacuerdo con la dinámica de King Diamond… y no me extrañaría que más de una idea que tenía guardada para “St. Lucifer’s Hospital 1920" haya acabado aquí porque la inmensa mayoría de lo que escucho podría encajar a la perfección en un álbum de King Diamond. Me pregunto yo ahora, ¿cuánto material le habrá quedado disponible a King tras la marcha de Andy? ¿No será que muchas de sus ideas han acabado aquí y la disputa puede haber forzado su salida de la banda en la que ha invertido 40 años?

Respecto a los dos singles, poco hay que decir, todos los hemos escuchado, entiendo. Se trata de una versión más heavy y directa de King Diamond, sin su sentido de la teatralidad, digamos. Es decir, seguramente lo que habitualmente era cosecha de Andy. Potencia, técnica, melodía y, sí, algo de oscuridad, pero más agresivo. Me suena a “Them" a ratos, pero modernizado, trasladado a los nuevos tiempos. Lo que menos me gusta, la producción, típica de nuestra época. Me resultó particularmente molesto el sonido de batería la primera vez que escuché “Sleep Eternally”, pero supongo que me he ido acostumbrando y no es de lo peor que se puede escuchar en la actualidad… sigue sin entusiasmarme. Yo habría tirado en otra dirección, aunque entiendo que es difícil librarse de esto hablando de una banda de altos vuelos. Me habrían sorprendido gratamente si hubieran optado por un sonido más old-school, pero esto no iba a ocurrir, ¿verdad?

Sin embargo, si consigo abstraerme de ese sonido ligeramente artificial, el álbum funciona de maravilla, hasta el punto de que se me hace muy corto en sus escasos 34 minutos. Bueno, lo breve, si bueno… un temita más no habría sobrado, ¿no os parece? “When the Stars Align", que parece tener un título más que apropiado, sigue administrando con inteligencia los guiños a King Diamond, aunque en esta ocasión más a través de la música que de las voces, al contrario de lo que ocurría en “Gypsy Tears”. “(I Am) the Resurrected" no se detiene en tantas florituras y busca, en cambio, un heavy metal más estándar a lo Accept o, Judas Priest. Como si lo de estos fuera algo estándar, vamos, pero supongo que me entendéis. Nils aporta cierto aire power/prog que me recuerda un poco a Todd La Torre, también en la línea de sus vecinos suecos en bandas de power y doom metal épico (Memory Garden, Fifth Reason, Veni Domine…), y Mikkey Dee lanza unas ráfagas con los bombos realmente demenciales que consiguen no sonar fuera de lugar. Es tremendo lo desaprovechado que lleva este hombre desde 1990, con todos mis respetos a Motörhead y a Scorpions. Es batería para mucho más que aporrear su kit sin piedad y lleva, al menos, 35 años sin tocar a este nivel. Tampoco es que en el “Up from the Ashes" de Don Dokken hiciera algo extraordinario, pero demostraba una finura que no le he escuchado desde entonces. Yo creo que estamos ante uno de los baterías más distintivos de la historia del heavy metal y no creo que se haya sacado todo el partido que podría a lo largo de este últimas tres décadas y media. Digamos que apostó por la seguridad de Motörhead antes que arriesgar con su carrera musical en territorios más atrevidos.

Por otro lado, los que de verdad se llevan la palma para la ocasión, como era de esperar viniendo de ellos, son Andy LaRoque y Pete Blakk. ¡Menuda clase que derrochan estos dos! Sin hacer nada fuera de lo normal, sin absurdos alardes onanísticos, ofrecen una masterclass en esto de la guitarra heavymetalera. Todo es pertinente, ni un solo riff carece de interés, cada melodía está puesta en su sitio y la técnica siempre aparece supeditada a la composición. Así entiendo yo esto y, obviamente ellos también. A Andy ya lo conocemos de sobra, se trata de un músico técnicamente dotado, con un gusto exquisito para la melodía y un sonido único e intransferible. Nada para mí supera a eso a la hora de agarrar una guitarra y por ese motivo lo distinguí como mi guitarrista favorito de todos los tiempos en la lista correspondiente. Su simple presencia ya me tenía medio ganado de antemano y desde el primer solo de “Sleep Eternally” demuestra que juega en otra liga. De Pete Blakk no sabemos tanto porque ha mantenido un perfil bajo desde su salida de King Diamond en 1990, pero también está claro que ha nacido para batirse en duelo con Andy LaRoque ya que, como ellos mismos dicen, en cuanto se ponen a tocar juntos, la magia surge de manera natural. Hasta esa “Far Away" con la que termina el álbum y en la que irremediablemente nos vamos a acordar de sus ligeras frivolidades clásicas de “Abigail” (ya sé que ahí aún estaba Michael Denner) y “Them", suena realmente embaucadora y remata la faena con un esperable toque de distinción.

Realmente, me podría parar con el resto de canciones que contiene el LP, pero no lo siento necesario. La verdad es que la descripción que ha hecho la propia banda sobre su música me parece de lo más acertada. Estamos hablando de algo que se siente moderno y tradicional a un tiempo. De algo que nos va a recordar inevitablemente al King Diamond de los años 80, pero que ofrece una perspectiva contemporánea de su música vista a través del prisma del power metal de los años 90 y del heavy metal de los grandes sellos en la actualidad. Sin caer en muchos de los pecados de nuestro tiempo, sonando siempre pertinentes y característicos, Lex Legion han conseguido editar un trabajo que se sostiene por la calidad de sus composiciones y que resulta leal con su pasado, sin caer en el reciclaje de viejas ideas fruto de la nostalgia.

Sinceramente, no puedo más que recomendar “Lex Legion" a todos los fans de King Diamond que están hartos de esperar, como yo mismo, y particularmente a aquellos que disfrutan de su música y que tienen ciertos problemas con la voz del propio King, que me consta que no son pocos. Por extensión, a todo el que disfrute del buen heavy metal hecho por veteranos, algo que no resulta tan fácil de encontrar en la actualidad como cabría imaginar. Estos cinco nos han dado una lección de cómo se puede sonar tradicional y contemporáneo a la vez y, encima, sin sonar exactamente como cualquier otro, ni copiar a nadie más que a sí mismos… y esto último solo a ratos. Yo no lo dudo, me lo voy a comprar y me quedo expectante a lo que nos puedan ofrecer ahora que se convierten en la prioridad absoluta para su núcleo creativo. Inapelable... salvo por la portada, que es una mierda.

8/10

2 comentarios:

  1. Magnífico.... este disco es de los buenos si te gusta King, uno de escucha obligatoria ( y si no te gusta King pero sí el buen heavy metal de toda la vida, también).

    Suscribo desde el principio hasta el final TODO lo que pones. Desde el comienzo, donde Mike Dee se suelta y desata toda su variedad golpeando parches (que no es poca). Y también lo "encorsetado" que ha estado este tipo, antes en Motörhead y ahora en Scorpions...

    De los solos y el trabajo de guitarra y composición, todo notable, como no cabía esperar menos de estos dos guitarristas. Me han gustado mucho las rítmicas, con mala leche, de esas de antes. Y por supuesto los solos geniales... si hasta cuando se escucha el bajo el trabajo de Patino es notable...

    El cantante, que no lo tenía nada controlado, hace un trabajo más que digno; hay algún guiño a King, pero no pasa de lo anecdótico. Y el tío cumple más que dignamente.

    El único pero sería uno o dos temas más, pues 36 minutos parecen pocos para como está el mercado, eso sí, más vale bueno y escaso que abundante y malo.

    Y a los que no os gusta la voz de King.... seguid probando. A mí me rechinaba al principio con tanto falsete y grititos, pero una vez que te acostumbras... te das cuenta de porqué es el Rey.

    Un 8 también para Lex Legion... que parece que ya tienen música para el segundo... a ver si hacen gira y se les puede ver.

    PS: del salseo de la salida no digo nada, pero ya me parece que como está la vida, 20 años sin sacar disco (ni girar mucho tampoco) es un "suicidio" para las mentes inquietas que quieren exponer su música al público. Y ganarse la vida también. Demasiado disco buenos nos dieron King y Andy.

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  2. Pues a mi no me ha gustado tanto. Lo estuve escuchando unos días cuando salió y ayer cuando vi la reseña y mi opinión no ha cambiado, no digo que sea mal disco pero a mi no me coge, salvo Gipsy Tears que me parece muy buena canción, es la única que consigo tararear.
    Coincido en que la portada es una mierda, al igual que la producción.
    Es muy corto, con un par de temas habría quedado mejor, además la última canción es claramente de relleno, es un proyecto de tema más que nada.
    Mickey Dee, tampoco está tan sembrado, esta claro que es un gran batería pero en la canción I am resurected la batería no empasta bien con la música.
    Me parece un disco sacado de prisa y corriendo que se podría haber trabajado más, aún así es muy superior a casi todo lo que se saca ahora

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