jueves, 15 de octubre de 2026

Alien - Alien (1988 Virgin)

1. Brave New Love (3:56)
2. Tears Don't Out the Fire (4:10)
3. Go Easy (3:42)
4. I've Been Waiting (5:05)
5. Jaime Remember (4:42)
6. Feel My Love (3:42)
7. Only One Woman (The Marbles cover) (4:11)
8. Wings of Fire (3:24)
9. Dying by the Golden Rule (3:54)
10. Touch My Fire (4:04)
11. Dreamer (4:40)
12. Mirror (4:27)

Cuando era chaval y pensaba en Suecia, además de rubias pectoralmente bien dotadas, la imagen que venía a mí cabeza era la de unos fulanos pintados como mapaches y armados de pinchos hasta el ojete. Bueno, también la de unos imberbes adolescentes con camisas de franela gruñendo como osos pardos en celo, pero ahora, más viejo y peinando canas, me parece una perogrullada decir que los suecos tiene un ojo especial para la melodía. Y con esto no me estoy refiriendo a esa melodía heavy con la que empezaron a aderezar aquel mismo death metal a mediados de los 90, ni a su festivo power metal eurovisivo de finales de esa misma década. No, voy a ir aún más lejos… ¿Quién me ha visto y quién me ve? ¿Qué pensarían mis colegas de juventud? Bueno, la mayoría de ellos ahora están como yo y les van más los pelos cardados que las cruces invertidas. Lo que os vengo a decir hoy, es que, y esta me parece una verdad absolutamente incuestionable, a pocos se les da tan bien esto del hard/AOR como a los suecos. ¿A qué viene esto? Pues a que, a poco que no hayáis pasado los últimos 40 años metidos en una cueva, habréis llegado a la conclusión, como yo, de que no son ni una, ni dos, ni tres, la bandas suecas de hard rock de primer nivel que nos hemos llegado a cruzar y Alien no vienen más que a confirmar esta regla no escrita.

Las cosas claras desde el minuto uno, esto de heavy metal tiene más bien poco, por no decir nada, porque un poquitín hacia el final sí que nos vamos a encontrar. No busquéis guitarras afiladas, baterías aplastantes y alaridos salidos desde lo más profundo del averno. No, lo de Alien es la armonía, el equilibrio y la elegancia. Alien eran, al menos en este, su debut de 1988, una refinada banda de hard rock nada agresivo con un pie bien plantado en el AOR. ¿Conocéis a Shy o a TNT? Pues básicamente a eso es a lo que suenan Alien en este álbum epónimo, incluso por la voz revientacristales de un Jim Jidhed que suele caminar con relajación sobre delegada línea que separa el falsete controlado de la inhalación de helio, muy a la manera de Tony Harnell o del tristemente fallecido Tony Mills.

Teclas por doquier, dulces melodías de guitarra, una relajada base rítmica y mucha sensibilidad. Sin aristas, sin nada que vaya a provocar nuestra incomodidad, Alien buscan llegar hasta nosotros a través de canciones perfectamente pensadas para no abandonarnos después de haberlas escuchado. En “Brave New Love", conocida por la BSO de “The Blob" (“El terror no tiene forma"), a veces pienso que estoy escuchando el “Brave the Storm” de Shy gracias a su atmósfera etérea y su sutileza melódica. Jim Jidhed parece tenerlo fácil para llegar hasta donde le da la gana y Tony Borg se dedica a derrochar buen gusto con cada melodía y cada solo. Nunca hay un alarde innecesario, pero siempre está en su sitio al servicio de una canción concebida como un todo y nunca como la suma de sus partes. 

Más relajados aún resultan los dos singles, “Tears Don't Put Out the Fire" y “Go Easy", ambos con sendos videoclips y también responsables del moderado éxito del que gozó este “Alien" en su día. Dos canciones sentidas, algo más cañera la segunda, un poco en la línea de los Rainbow de Turner (pienso en una “Stone Cold", por ejemplo), con mucha melodía y unos cuidadísimos estribillos en los que podemos escuchar las voces de Janet Minto (mujer del ingeniero de sonido Chris Minto), Pam Barlow (quien, a pesar de compartir nombre de soltera con Pamela Moore, se ve que no es la del "Operation: Mindcrime") o Janet Frisaura arropando al bueno de Jidhed. “I've Been Waiting", “Jaime Remember” y “Feel My Love”, estas dos últimas entre mis favoritas, van demostrando los diferentes terrenos por los que se mueven Alien, desde el intimista medio tiempo, al enérgico número de hard rock melódico. Siempre con elegancia y saber estar, primando el buen gusto sobre cualquier otra cuestión.

Lo que no tengo yo muy claro es qué pinta ahí esa “Only One Woman" compuesta por los Bee Gees y popularizada en los 60 por los Marbles de Graham Bonnet mucho antes de su tránsito al hard rock. ¿Hace en algún momento mejor a las demás? Para nada. Puede que fuera una de sus canciones más conocidas en su día, pero yo no la veo al lado de esas “Wings of Fire", “Dying by the Golden Rule" o “Touch My Fire" que le siguen y dan perfecta réplica al buen material que se contenía en la cara A. Y ya no os digo si la comparamos con una “Dreamer", que nada tiene que ver con la de sus compatriotas Europe, que supone un solitario zarpazo metálico que ya no me esperaba. Puede que a priori suene tan fuera de contexto como “Only One Woman", pero resulta mucho más bienvenida desde mi perspectiva de heavy reconvertido al hard rock. Un buen tema con un ritmo intenso, para lo que vienen siendo Alien, y con un estribillo para corear puño en alto y melena al viento. Termina “Mirror" como la otra cara de la moneda con su atmósfera intimista y un Jidhed destápandose como uno de los grandes desconocidos entre las voces AOR de los 80. Un cantante de mucha categoría que quizás no cayó ni en el lugar ni en el momento adecuado, intentando levantar una carrera cuando casi todo estaba dicho y hecho ya en su estilo. Probó suerte en solitario en los 90, pero, como era lógico, no llegó muy lejos pese de sus esfuerzos a principios de la década y, con el cambio de aires, acabaría dedicándose a otra cosa hasta su reaparición con el resurgir del hard rock en el nuevo milenio…

Por norma general, casi me gustan más segundos y terceros álbumes en los que una banda, tirando a blandita, endurece su sonido y se nos presenta como una versión más heavy que en su debut… pienso ahora en unos Trixter, unos Dare, unos Harem Scarem o los también suecos Treat, que dieron lo mejor de sí subiendo la ganancia y apretando los dientes. Sin embargo, no es el caso de Alien, cuyo segundo, y americanizado, “Shiftin’ Gear" les hizo perder buena parte de su encanto inicial… además de recurrir a una batería programada bastante infame. Por esto mismo, recomiendo sin dudarlo este “Alien" de 1988 si se busca una buena pieza de vaporoso scandi-rock ochentero. Es difícil fallar con estos suecos…

7,5/10

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