jueves, 20 de agosto de 2026

9.0 - Too Far Gone (1990 Shrapnel Records)

1. Too Far Gone (4:07)
2. Live for the Moment (4:23)
3. Gypsy Queen (3:29)
4. Lousiana Overload 4:35)
5. First of My Generation (4:06)
6. I'm ready (3:46)
7. Little Sister (4:09)
8. Wish You Still Were Mine (5:54)
9. Hans Up (4:06)
10. 9.0 (3:32)

Dudo yo que a estos los tengáis bien ubicados y tampoco es que vayan a suponer una revelación para nadie, y menos a golpe de 1990, pero siempre he tenido ganas de dedicarles unas líneas. Hasta 9.0 (¿sería por el año de edición?) llegué a través de Peter Marrino, un veterano de la órbita de Shrapnel Records que seguramente a alguno os suene por los dos LP’s de Cacophony. Si es así, todos lo tendréis como un vocalista de speed/thrash cumplidor que hacía poco más que acompañar discretamente a dos auténticas bestias como Jason Becker y Marty Friedman. Su cometido no era hacerles sombra y, obviamente, ni siquiera lo pretendía en ningún momento... Vamos, que no estamos hablando de un Jeff Scott Soto o un Joe Lynn Turner, precisamente. 

Sin embargo, Marrino no era un novato cuando puso sus talentos al servicio de Becker y Friedman. En 1983 ya había publicado un nada reconocido álbum pionero del power metal americano bajo los auspicios de Mike Varney con una banda llamada Le Mans y, en 1986, un sorprendente sucesor de buen hard/AOR que nada tenía que ver con su debut. A pesar de lo prometedor que resultaba este segundo trabajo y del apoyo de Columbia Records, se separaron sólo un año después de su edición al aceptar el guitarrista Derek Frigo la oferta de Enuff Z'Nuff. Peter Marrino se metió entonces en los estudios de Steve Fontano con Cacophony para grabar el mítico “Speed Metal Symphony" y solo un año después le acompañaban sus ex-compañeros de Le Mans, Kenny Stavropoulos y Jimmy O'Shea como soporte rítmico para las acrobacias guitarras del dúo protagonista. Mientras tanto, observaban de lejos como Derek Frigo obtenía con los odiosos Enuff Z'Nuff el éxito que se le resistió con su propia banda años atrás.

Cuando en 1989 Cacophony se desintegraron con Marty Friedman camino de Megadeth y Jason Becker sustituyendo a Steve Vai en la banda de David Lee Roth, Peter Marrino se quedó sin ocupación de nuevo y decidió recurrir a Mike Varney para su siguiente aventura. Teniendo en cuenta que seguía bajo el amparo de Shapnel Records, la historia debía tener, al menos, buen nivel técnico y, de paso, ciertas aspiraciones comerciales. Así, Marrino y Varney posaron su mirada en formaciones con esas características que gozaran de éxito por aquella época. A David Lee Roth le había ido bien con la fórmula de contratar virtuosos para su carrera en solitario y uno de ellos se había largado para montar Mr. Big, que también lo estaban petando en 1989. La ecuación parecía sencilla, había que liar a tres tíos que tocaran de puta madre y componer una coleccion de canciones con gancho... Hasta ahí, todo bien, pero se olvidaron de lo más importante, promocionarlo como Dios manda.

Conocemos de sobra la tradición de Shrapnel Records, editar buen material metalero con mucho nivel técnico, pero lo del hard rock comercial no era precisamente lo suyo. De hecho, ya en su día Mike Varney “cedió” a W.A.S.P. y a Icon a Capitol para su lanzamiento comercial, unos lo lograron y los otros no, pero Shrapnel no era el lugar adecuado para promocionar a una banda de este estilo. Luego, el nombre tampoco es que ayudara, la portada es poco llamativa y, además, no grabaron ni un triste videoclip, algo que en 1990 era clave. La inmensa mayoría de bandas que tenían éxito a finales de los 80 lo hacían en base a un buen single y Mr. Big lo tuvieron con “Addicted to that Rush". 9.0 no lo hicieron y, como era de esperar, el álbum no tuvo ningún tipo de repercusión, por mucho que ellos digan lo contrario.

En cuanto al personal involucrado, Varney pescó en el Musicians Institute de Los Ángeles a un jovencísimo Ray Luzier, que poco después pasaría por los Medicine Wheel de Marc Ferrari, por la banda de David Lee Roth y por Korn, donde aún sigue a día de hoy, a Michael Andrews, luego bajista de los Arcade de Stephen Pearcy y Fred Coury, y al notable guitarrista Craig Small, del que no se supo mucho más después de esto. El tipo parece que continuó como profesor en el MI y que sigue vinculado al mundo de la guitarra tocando en directo y como músico de sesión, pero no se le conoce ninguna grabación posterior a esta... extraño para un músico de este nivel. 

El molde musical, ya os podéis imaginar, muy similar al de los primeros Mr. Big y David Lee Roth, los Van Halen del “1984" y cosillas de Racer X o del Yngwie Malmsteen menos neoclásico. Hard rock con aire radio friendly, influjos blueseros y ciertas dosis de virtuosismo, hecho por músicos con un perfil bajo para lo que aquí demuestran instrumentalmente, aunque quizás escasitos de personalidad propia. Vamos, la típica panda para acompañar a un músico de renombre, pero que no consigue destacar por sí sola. 

Originalidad falta, es cierto, pero “Too Far Gone” resulta al final del día un álbum muy variado y que baja con mucha facilidad. Hay temas bastante heavies, como la misma “Too Far Gone", que podría haber estado tranquilamente en el “Street Lethal" de Racer X. Hard acelerado a lo Van Halen en “First of My Generation”, “Little Sister" y “9.0". La mítica baladita mojabragas que habría hecho las delicias de los más sensibleros de la época, “Wish You Still Were Mine", nada mala, la verdad. Y mucho hard rock arrastrado de tintes sureños entre unos Mr. Big y unos Cinderella del “Long Cold Winter”... sin el toque country. Mucho guitarreo de calidad, la verdad es que Small toca de puta madre, y una base rítmica de primera. Lo cierto es que la banda técnicamente no desmerece nada de lo que habitualmente salía de Shrapnel Records y Peter Marrino, por su parte, demuestra que también era mucho más cantante de lo que se podía escuchar en sus álbumes con Cacophony. Con un parecido más que casual con David Lee Roth, pero bastante bastante vérsatil, y con un planta imponente.

La conclusión es clara, 9.0 tenían potencial para más, pero les faltaba un punto de chispa creativa y, sobre todo, mucha fortuna. Ni se presentaron particularmente bien ante la audiencia, ni recibieron el soporte discográfico necesario para despuntar. Seamos honestos, probablemente no eran mucho más que unos Mr. Big de imitación, pero una buena y duradera, al menos. Los materiales son de calidad y el diseño da el pego. En mi caso, no me da ninguna vergüenza pasearme por la calle con una falsificación así de pintona y, si os soy sincero, creo que he escuchado más veces este “Too Far Gone" que cualquier álbum de Mr. Big. Que para nada estoy diciendo que sean mejores, pero siempre he sentido mucha simpatía por este tipo de perdedores. Ahí queda...

7,5/10

4 comentarios:

  1. Hola Witch, este es un buen trabajo y poco conocido. Curioso lo de Peter Marrino en Le Mans no parece el de Cacophony, que manera de cambiar de registro!. Como bien dices en tu reseña, es un disco variados pero poco homogéneo a mi parecer, porque pasa de temas mas vitalistas y cañeros a otros con poso blusero /sureño y aunque da variedad, te deja algo confuso. Pero hay canciones majas eh, la que abre o la de first of my generation merecen mucho la pena.

    Esta claro que el sr Varney sabía bien de que iba la mandanga. Por cierto la portada puede ser por la escala de terremotos y el 9 de lo mas fuerte, porque se ven edificios caídos o eso entiendo yo. Por otro lado hablando de MR Big a mi el debut es el que mas me llena, por calidad de canciones y rollo mas rockero, luego se fueron difuminando y perdiendo garra, aunque siempre encuentras buenas canciones sobre todo en lean into it, el segundo. Después me volvieron a interesar con what if...en 2010

    Anoche vi por quinta vez a Halford, y el tío todavía se mantiene muy bien, soltando algunos agudos de nivelón. El show fue bueno y rescataron temas de todas las épocas, aunque me faltó algo de stained, ram it o un freewheel burning. Tocaron 4 de british y oye, que no hay manera ya de ver reckless o hard as iron en directo, la puta madre jaja...Eso si momentos estelares fueron sentinel, steeler, turbo lover o electric eye. Por supuesto el temazo 70s que es victim of changes, con solaco de Faulkner. De teloneros Udo con temazos de Accept y Airbourne que son algo repetitivos y el tío chilla mas que canta, pero meten caña.

    un abrazo y espero vaya todo bien, aguantando estos calores veraniegos.

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    1. Joder, pues tienes toda la razón, seguro que lo de 9.0 es por la escala de Richter y encima la portada lo refuerza... Hay que ser idiota para no darse cuenta, jajaja. Bueno, siguen siendo un mal nombre y una mala portada, igualmente...

      Marrino no es un tío muy conocido, pero tiene una carrera interesante. Sin ser un portento, es un vocalista bastante versátil que fue capaz de adaptarse desde un álbum de hard/AOR como el segundo de Le Mans a uno de speed/thrash como el de Cacophony en apenas un año. Y ninguno de ellos tiene demasiado que ver con el debut de Le Mans o este de 9.0 y en todos va modulando su voz según lo requiere la música. Ninguna de las bandas en las que participó era top, pero a mí me gustan bastante esos cinco LP's... No sé qué habrá hecho desde entonces.

      A los que llevo sin ver desde 2011 es a Judas Priest. Lo cierto es que no he estado muy interesado en verlos desde que no están en directo KK Downing y Glen Tipton y me da que no voy a hacer mucho esfuerzo salvo que me coincidan al lado de casa o me tope con ellos en algún festival...

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    2. es el eterno debate, yo desde la gira Epitaph tampoco los veía, esta claro que ya no son los Judas clásicos, salvo Rob e Ian, también Scott desde 1990. Pero Faulkner cumple muy bien, el mas soso sin duda es Andy, además de que no es un guitarra top, pasa expediente, pero no hay magia de antaño, eso esta claro. Pero te digo una cosa escuchar clásicos como steeler, sentinel o electric eye no tiene precio, abrazos Witch.

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    3. Tal cual, yo no los he vuelto a ver desde entonces y no tengo dudas de que en directo deben mantener el nivel, pero te confieso que tengo bastantes problemas para asumir mis bandas favoritas sin sus miembros más icónicos. Me ocurre con Saxon y Paul Quinn y también con Maiden y Nicko... Me cuesta imaginarme unos Judas en directo sin Downing (aunque ya los vi con Faulkner) y sin Glen Tipton...

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