Los supegrupos suelen ser, por norma general, una auténtica castaña. Echo la mirada atrás y pocos recuerdo que me hayan gustado (puede que Badlands o Mr. Big) y menos cuando tienen este aire prefabricado tan típico de la “factoría Frontiers”. Quizás dentro del metal extremo me habré encontrado alguna historia genuina que me haya podido convencer (los últimos, Diabolum, Mecum Semperterne!, aunque se me fueron desinflando un poco conforme pasaban las semanas), pero en el heavy metal y el hard rock, realmente no se me vienen muchos a la cabeza y la mayoría es mejor ni recordarlos... ¿Alguien ha dicho Contraband?
De entrada, esto es lo que ofrece Black Swan, una banda montada ex profeso para el lucimiento de un vocalista que quizás no ha brillado en la historia del rock tanto como debería, Robin McAuley. Sí, tiene aquellos tres buenos discos junto a Michael Schenker y otros tantos de hard/AOR bastante potable con Grand Prix, pero casi nos acordamos más de él por su espeluznante peinado en la portada de "Perfect Timing" que por el impresionante poderío de sus cuerdas vocales. Yo lo vi en Las Vegas hace una década y me quedé verdaderamente acojonado con su despliegue en directo, dejando a sus compañeros de cartel a la altura del betún... además de ser un tío de putísima madre, lejos de los aires de divo petulante que se gastaba Paul Shortino. Frontiers Music, muy conscientes de todo esto, dispusieron un line-up más que solvente a su servicio con el fin de sacarle partido a sus facultades, cosa que no suele ocurrir con estas aventuras de diseño, pero, en esta ocasión, tengo que reconocer que Black Swan, en realidad, molan mucho.
¿Quién forma ese line-up de garantías para el lucimiento de McAuley? Pues nada menos que Reb Beach, Jeff Pilson (con el que ya coincidió en MSG en 1991) y Matt Starr... bueno, a este último igual no lo tenéis tan ubicado, pero sabed que fue durante los últimos años el sustituto de Pat Torpey en Mr. Big tras su diagnóstico de Parkinson, además de pasar antes brevemente por Bang Tango, la banda de Ace Frehley y los Burning Rain de Doug Aldrich. Así, poco antes de la pandemia, se metieron los cuatro en el estudio de Jeff Pilson en Los Ángeles para grabar un “Shake the World" que ya me hizo pasar un buen rato en su momento, pero reconozco que no les seguí tanto la pista como quizás debería. Un par de años después llegó “Generation Mind" y pasé bastante de él, pero cuando lanzaron el vídeo de “If I Was King" hace cuatro meses me propuse no dejar de pegarle una escucha a este “Paralyzed" cuando el momento le fuera propicio... ese momento ha llegado y me alegro de haberlo hecho.
De entrada, en cuanto arranca “When the Cold Wind Blows", lo primero que pienso es en lo cojonudamente bien que suena todo aquí. Estamos hablando de un álbum de hard rock americano, con músicos contrastados, con presupuesto, editado en 2026, con lo que tiene muchas papeletas para sonar artificial y sobreproducido. Pero no es así y me ha convencido de lo buen productor que es Jeff Pilson y lo poco que se le explota en la escena. Sí, es un tío relativamente activo en estudio, pero no va mucho más allá de grabar sus historias personales, que son muchas, y a alguna que otra banda cercana y lo cierto es que realmente curra bien. “Paralyzed" suena potente, nítido y con mucha pegada, pero no sintético ni excesivo. Me ha gustado la mezcla, cada instrumento suena en su sitio y, por supuesto, distinguimos perfectamente lo que hace Jeff con su bajo, cosa que, como bajista, por decir algo, agradezco. Pero, por encima de todo, destaca un sonido de batería bastante natural para lo que se lleva en la actualidad y para lo que estamos acostumbrados en grabaciones recientes del heavy metal con aspiración comercial. Esta es la demostración perfecta de que una batería puede sonar contundente sin parecer una caja de ritmos y de que aún quedan buenos músicos que no necesitan esconderse detrás de sonidos sampleados.
No obstante, un LP no vive solo de sonar bien y “Paralyzed" ofrece una más que sólida colección de composiciones de buen hard/heavy americano. Ni demasiado vintage, ni muy moderno, nada más (y nada menos) que once buenas canciones de heavy metal para cualquier época. Desde los momentos más metálicos de la misma “When the Cold Wind Blows", “The Fire and the Flame" o “Paralyzed”, a cortes rockeros como “Death of Me", “Shakedown" o “Different Kinda Woman”, pasando por los inevitables medios tiempos melódicos como “I'm Ready" o “What the Future Holds". Nada nuevo bajo el sol, pero en sus manos no suena al típico revival viejuno y nostálgico. Estamos ante una acertada revisión del viejo repertorio de Dokken, Scorpions, Whitesnake, MSG, Icon... ese mismo heavy metal melódico de estructuras hard, potentes guitarras y enormes estribillos, llevado a nuestro tiempo con un nivel de vitalidad que ya le gustaría a muchos músicos con edad para ser los hijos (o casi nietos) de estos cuatro. Reb Beach (62) y Jeff Pilson (67) están enormes a la guitarra, bajo y composición. Dos tíos con los huevos pelados a base de escribir y tocar buen hard rock durante toda su vida que no se están durmiendo en los laureles durante esta recta final de sus carreras. Muchos de sus colegas de generación deberían verse en su espejo y dejar de arrastrar nombres legendarios por los escenarios de medio mundo. Don, Blackie, David, así es como se hace. Y luego está Robin McAuley... ¿Qué se ha tomado este tío para sonar igual que en 1987? No dejo de pensar en la penita que dan, sí, otra vez, Don Dokken o David Coverdale cada vez que abren la boca y este cabronazo suena con casi 73 años como cuando tenía 30... ¡Coño, canta mejor aquí que en los discos de Grand Prix de comienzos de los 80!
Sorprende y a la vez reconforta escuchar ejercicios de hard rock vibrante viniendo de un grupo de auténticos veteranos como estos. Fieles a las tradiciones, a la música que ellos mismos contribuyeron a crear, sin experimentos raros, pero sin vivir en el pasado, sin seguir golpeando a un caballo muerto, como dirían los yankees... bueno, para eso Jeff Pilson ya tiene a Foreigner. No, en Black Swan optan por seguir mirando hacia delante, sin olvidar de dónde vienen y lo más importante, teniendo muy claro que, para hacer buen hard rock, lo que realmente importa es componer una buena canción y, de eso, "Paralyzed" tiene unas cuantas.
8/10

Este tengo claro que va a ser uno de mis tres-cuatro preferidos para el top de este 2026. ¡Qué discazo tan inesperado! Si este 'Paralyzed' no es lo mejor que ha grabado McAuley, que venga dios y lo vea, como dicen en mi tierra. Hará como diez días que me lo recomendó Youtube y no he parado de darle caña (estuve tentado de buscar el post de 'If I was King' y animaros a que le echárais un ojo y todo). 53 minutos que se pasan volando, ni un tema de relleno y una producción inmejorable. No sé cómo demonios se las ha apañado esta gente para venir con semejante pelotazo a pesar de todo lo que llevan a sus espaldas, porque de verdad que es un temazo detrás de otro. Y lo de la canción que le da título al álbum ya de debe ser magia negra o algo, hitazo donde los haya.
ResponderEliminar'Shake the World' y 'Generation Mind' molan, pero este va un paso más allá. La magia de los terceros álbumes, supongo. A quitarse el sombrero ante Pilson y cía, que no me entere yo.
P.D: Ojito al de Metal Church, que no anda cojo tampoco. Están en buena forma los vejetes.
Pues al de Metal Church ya le he dado unas cuantas vueltas y no te creas que me está entrando muy allá. Creo que parte de la culpa la tiene Brian Allen que, intentando imitar a David Wayne, se me hace un vocalista muy del montón y no me engancha en ningún momento. A mí es que Mike Howe me gustaba un mogollón y lo echo mucho de menos. Tanto el tío que cantó en el disco anterior como este me dejan muy frío y hacen que la banda pierda muchos enteros... El álbum entra con fuerza y hasta el tema-título aguanta bien el tipo, pero a partir de ahí creo que va perdiendo fuelle. Le daré más cancha, seguro, pero de momento no me pasa de álbum correcto, cañero, pero muy genérico.
EliminarTodo lo contrario a este de Black Swan, que me entró de maravilla desde el primer momento. Ya los adelantos me pintaban muy bien, mientras que los de Metal Church me dejaron algo frío. Resulta muy complicado escuchar un álbum de hard rock grabado hoy en día sin relleno, con este nivel de pasión, de experiencia y con un sonido tan acertado. Te confieso que fue una sorpresa más que grata y apunta a lo mejor del año... Muy bien Beach, Pilson y un McAuley que está inmenso. Hacía tiempo lo que no me lo pasaba así de bien con un álbum de hard rock "comercial".
A mí 'Dead to Rights' me está pareciendo la mar de entretenido, si bien es cierto que me sobran un par de minutillos en su parte central. Brian Allen no es Wayne ni Howe, pero lo hace muy bien; en mi opinión mejora bastante el trabajo de su predecesor, y hasta diría que tiene el puesto ganado para un par de trabajos más. De todas formas, el que verdaderamente está fino es Ken Mary (¿cuando no lo está?), porque se te van los oídos a la batería cada dos por tres. La pega más grande que le veo, y aprovecho para establecer cierta relación con este 'Paralyzed', es la de una producción bastante mediocre. Aquí se nota mucho el afán por conseguir un sonido que destaque, mientras que en el 'Dead to Rights' se intuye todo lo contrario: la búsqueda de algo estandarizado.
EliminarBueno, te diré que a base de escuchas, le voy cogiendo el punto. Mejora al anterior y Brian Allen me va convenciendo. A ver, está a años luz de la personalidad de Mike Howe, pero es bastante mejor que Marc Lopes. Yo le veo tres pegas al álbum, básicamente: voz un poco genérica, producción estandarizada y cierto bajón en la segunda mitad...
EliminarPues muy buen disco...
ResponderEliminarNo lo esperaba tan redondo. Los adelantos eran buenos, pero, casi siempre en este tipo de discos, ponen las canciones con más gancho como adelantos, pero luego el disco completo se desinfla un poco... pero ese no es el caso aquí. Algo más de 50 minutos de puro hard/heavy, con un inconmensurable Robin, una producción cojonuda y todo el mundo a un nivel que, perdonarme por ponerlo así, teniendo como tienen todos los */*/* pelados de tocar, girar y demás, parece increíble que les quede mecha para sacar discos como este.
Coincido que un 8 es la nota adecuada para este disco, que sinceramente, no lo veía venir..
Yo lo veo un álbum sin fisuras, al que únicamente se le pueden hacer reproches subjetivamente desde una perspectiva de estilo. Si no te gusta el hard/heavy ochentero americano, vamos. Quitando eso, a nivel instrumental, técnico y compositivo es inapelable. Y lo que tú comentas es cierto. Actualmente, las bandas grandes te lanzan los tres o cuatro temas que merecen la pena como single, te graban un vídeo y es lo que luego tocan en directo, parece como si el resto del disco ni existiera y no fuera más que relleno para justificar la duración. No tengo esa sensación con Paralyzed, aquí se aprovechan hasta las sobras y eso es raro en una época en la que muchos incluso defienden que no tiene sentido publicar más que canciones sueltas. ¡Ole por Black Swan que han optado por ponerse en valor como artistas!
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