jueves, 19 de marzo de 2026

Tras el Portal capítulo 15: Ancient - Svartalvheim (1994 Listenable Records)

Por alusiones, y por falta de tiempo, no os lo voy a negar, rescato la reseña que hice en su día para el Portal del "Svartalvheim" de Ancient como ejemplo más que válido de buen black metal melódico y atmosférico y, casi seguro, como el que probablemente fue el único trabajo de esta banda noruega que merece ser recordado. Si me apuráis un poco, también os instaría a pegarle un repaso a su segundo "The Cainian Chronicle", pero tampoco os perdéis gran cosa si no lo hacéis... Hay que ser sinceros, siendo un álbum que disfruté bastante en 1996, no se puede decir que los años hayan pasado particularmente bien por él. "Svartalvheim" sigue contando con mi estima, pero tampoco vayamos a volvernos locos, había muchas cosas mejores que él en 1994. Con todo, es un buen álbum y bien merece tener su pequeño hueco en la historia del black metal noruego.

1. Svartalvheim (1:23)
2. Trumps of an Archangel (3:50)
3. Huldradans (5:53)
4. The Call of the Absu Deep (5:26)
5. Det glemte riket (6:55)
6. Paa evig vandring (9:14)
7. Ved trolltjern (4:18)
8. Eerily Howling Winds (4:16)
9. Likferd (7:20)

El nombre de Ancient hoy no pasa de ser una coña marinera. Muchos supimos de su existencia cuando, casi de forma inexplicable, eran una de las bandas más conocidas del black metal noruego (coño, si fueron los primeros en fichar con un sello grande, Metal Blade, para editar su segundo álbum en 1996). A muchos otros simplemente os resultará familiar el nombre de verlo mencionado por ahí, pero los habréis relacionado con ese amanerado black de Crónicas vampíricas con el que se hicieron populares y, lógicamente, habréis pasado de ellos. Y a otros, los menos supongo, ni siquiera os sonarán. La explicación a tal fenómeno es sencilla. Quizás en su día tampoco eran tan buenos como para vivir de rentas el resto de su carrera, algo que sí han hecho muchos de sus contemporáneos. Y, por otro lado, deben ser de las bandas que peor han gestionado su empuje inicial. Si en 1996 lo tenían todo de cara, con un buen álbum grabado con Dan Swanö (quizás hoy no me parece tan bueno como en su día) y editado por la poderosa Metal Blade, en menos de un año Aphazel evidenciaba una más que cuestionable toma de decisiones que le llevaba a vagar sin rumbo por medio mundo (EEUU, Italia, Grecia y, de nuevo, Noruega), rodeándose de colaboradores de medio pelo y alejándose y de todo centro neurálgico a tener en cuenta. Con lo que acabó, para no andarnos con rodeos, arrastrando el nombre de Ancient por el fango.

Sin embargo, hubo un tiempo en que ese mismo nombre lució sin rubor entre los de Mayhem, Immortal, Satyricon, Emperor, Gorgoroth, Darkthrone, Enslaved... o, por increíble que parezca, Dimmu Borgir. Así es, a mediados de los 90 tampoco hacíamos distinciones entre bandas “trues" y las que no lo eran y metíamos a todos en el mismo saco, hasta a los mismísimos Cradle of Filth. ¿O es que nadie recuerda ya la mítica gira de los británicos junto a Emperor por el Reino Unido en 1993? Entonces nadie se avergonzaba de decir que le gustaban Ancient, ni de llevar una camiseta suya. Bueno, sí, la “petarda" de Kimberly Goss que los ninguneaba después de su fugaz paso por la banda en una célebre, a la par que ridícula, entrevista con la VIVA alemana con motivo de la edición de "Enthrone Darkness Triumphant". ¡Cómo que ella tuvo una carrera mucha más exitosa, no te jode! Algo agradecida les debería estar ya que fueron su puerta de entrada a la escena escandinava y, seguramente, quienes la pusieron en contacto tanto con Dimmu Borgir como con Alexi Laiho...

¿Por dónde iba? Que me caliento... Lo que tenían que ofrecer Ancient en 1994, ojo, el año de "In The Nightside Eclipse", "Transilvanian Hunger", "De Mysteriis Dom Sathanas", "Vikingligr Veldi" y "Frost", "Dark Medieval Times" y "The Shadowthone", "Pentagram", "Hvis Lyset Tar Oss"..., no era más que black metal sencillo y brutalmente honesto. En una enorme deuda con los Bathory de "Under The Sign of The Black Mark", Ancient representaban una siguiente etapa en la evolución del estilo, salpicando la fórmula maestra de Quorthon con grandes dosis de melodía, arreglos folk, instrumentos tradicionales (acústicas, una ocasional flautita que hará las delicias de alguno que yo me sé) y manteniendo parte del aura primitiva del bravo pionero. Lo cierto es que comparten ese mismo toque naíf de otras bandas de black melódico en su estado embrionario (Gehenna, Dimmu Borgir, Covenant, Troll...), pero no le puedo negar una mayor dosis de encanto con su claro enfoque guitarrero y una actitud más ceñuda que relega los instrumentos “no metálicos" a un segundo plano. Se busca la melodía, sí, pero la clave es el riff, desnudo, descarnado, se podría hasta decir que tosco y primitivo. Un sonido de guitarras tremendamente crudo, de nuevo, bebiendo directamente de aquellos Bathory de finales de los 80, con un bajo muy presente y una batería básica, pero convincente. De hecho todo suena muy grave, pastoso, bien por influencia de Quorthon, bien aún por inexperiencia de Cato Langnes (Aeternus, Helheim, Molested, Thy Grief...), lo que le confiere a "Svartalvheim" una personalidad muy particular, lejos del paradigma fijado por Pytten en los Grieghallen. No me cabe duda de que Aphazel marcaba el punto de partida en la obra de Quorthon para un trabajo sencillo, sincero y no demasiado ambicioso, aunque totalmente entrañable y, a la larga, realmente hechizante.

Es, curiosamente, lejos de las altas velocidades donde mejor se desenvuelven estos Ancient... y tampoco es que visiten tales parajes con frecuencia. Esos medios tiempos en los que las guitarras se cargan de atmósfera e irrumpen las acústicas, los teclados, los sonidos ambientales, los torpes solos “quorthonianos"... Esa "Huldradans" cuyo comienzo después de cuatro baquetazos siempre me ha encantado o una regular "Call of the Absu Deep" que mejora exponencialmente en su relajada sección central. Muchas veces asociamos el black metal con violencia, pero Ancient se manejan mucho mejor, precisamente, cuanto menos agreden y más pretenden embaucar. El comienzo y la sección ambiental de la clásica, por el mítico EP del mismo año, y rítmica "Det Glemte Riket", con las acústicas y el sonido del viento, esa flauta que suavemente nos acompaña en "Paa evig vandring"... Rara es la ocasión en la que Aphazel no se detiene, aunque sólo sea por un instante a contemplar el neblinoso paisaje nevado desde lo alto de una colina, mientras escucha el rumor del viento meciendo las copas de los árboles y le caen fríos copos de nieve sobre la cara. Recursos hoy muy manidos, pero hasta novedosos para 1994. Y es ahí, en esos momentos más relajados, donde definitivamente acierta con más rotundidad.

El gran mérito de Ancient radica en estar ahí desde el puto primer día, debutando cuando todos los grandes estaban en ello y metidos en pleno ojo del huracán... Te voy a ser sincero, puedes vivir perfectamente sin ellos, sería absurdo intentar vender a estas alturas "Svartalvheim" como un esencial para entender el black noruego y ni siquiera ha sido de los que mejor han envejecido. Pero, si de verdad te gusta el estilo y no quieres dejar pasar ninguno de los trabajos que realmente merecen la pena, también estaríamos siendo injustos si les negásemos su espacio. Este es otro de esos discos con los que, seguramente, habría sido más generoso hace 25 años, pero no deja de ser un álbum muy disfrutable de buen black metal melódico y muy atmosférico. Hoy lo dejaría en cuatro cuernos bajitos, no más de un 7,5, pero tampoco está nada mal, oye...

7,5/10

8 comentarios:

  1. Por alusiones señoría... jajaja.

    Pues para mí este disco significó mucho. Precisamente por la producción (no tan enrevesada como algunos de los discos primigénios de black metal. Esa simpleza en casi todo le da un enfoque más primitivo, más rítmico y menos acelerado. Tiene momentos en que cabalgan, pero casi nunca descontroladamente. Y como dice Witch, casi siempre rompe las canciones con pequeños toques que distinguen este trabajo de los primeros de muchos de los noruegos (acústicas, melodías, teclados, la flautita...).

    Sinceramente, no creo que alguien que ahora se acerque de primeras a este disco lo disfrute tanto (la rapidez de la vida moderna no nos dejará escuchar el sonido del viento en las intros), pero en aquel tiempo no se escuchaban tantas cosas distintas en el black metal, y la velocidad y la caña eran prioritarias para (casi) todos. Paro entonces era algo distinto.

    Otra cosa es lo que harían después. Se dejaron llevar por las modas, no se centraron mucho en la música y quedaron rezagados (a tercera y cuarta división) con sus siguientes trabajos, exentos totalmente de la magia que este transmite.

    Este es un pequeño pedazo de magia en forma de black metal melódico y no muy rápido, que alimentaría a hordas de black metal a medio tiempo que vendrían después.

    Un 8,5 ganado a base de variedad y melodía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro está, JCSG, que quien llegue a este álbum de nuevas hoy en día no va a poder disfrutarlo como el que lo descubrió hace 30 años, aunque yo no creo que se deba única y exclusivamente a la urgencia de la sociedad actual. Yo mismo lo escuché no mucho después de su edición y lo disfruté bastante en su momento, pero creo que 30 años de black metal por encima de él no le han sentado especialmente bien y han revelado que ya no era para tanto en su día. A ver, que diré que esto es algo que me ha ocurrido con buena parte del black metal más "comercial" y melódico de aquella época y hoy me cuesta bastante más escucharlo. Incluso me ocurre con estas bandas que reivindican ese sonido recientemente tipo Vargrav, Warmoon Lord, Achathras, One of Nine, Stormkeep, Moonlight Sorcery... no consigo creérmelas y me llevan a aquel momento em el que el black metal perdió sus fundamentos y se empezó a banalizar. Supongo que el problema es un poco mío porque no echo de menos este sonido y tampoco lo recuerdo con tanto cariño como otra gente.

      Eliminar
    2. Pues buceando por internet, me he topado (me ha llevado el sabio de Google), a un concierto en Youtube grabado en Alemania en 2023, donde tocan Svartalvheim y Trolltaar y no lo hacen nada mal... pone que está grabado de la mesa (sonido bueno para lo que suelen ser los directos de black metal), pero a pesar de ser directo mantiene todo el ambiente a nieve, invierno en Noruega, elfos por los bosques y demás...

      Eliminar
    3. Pongo aquí el enlace por si hay alguien interesado.

      https://www.youtube.com/watch?v=_cWK2qJ78S4&list=RD_cWK2qJ78S4&start_radio=1&t=278s

      Eliminar
    4. Suena y pinta bastante convincente, todo hay que decirlo. Hace años tocaron en Santiago, creo que con Nick Barker a la batería y me planteé ir a verlos, pero al final pasé. Poco después me comentó Lois de Balmog que habían estado de puta madre y que habían hecho un set-list muy años 90 y me quedó un poco de pena por no haberme acercado. Pesó mucho todo su bagaje desde entonces y me pudo la pereza... Lo que no deja de ser un poco curioso es que el tío se haya convertido al cristianismo y planten dos cruces invertidas como dos soles ahí colgadas del techo.

      Eliminar
  2. Yo añadiria su EP Trolltaar para complementar este Svartalvheim, despues de eso la verdad no hay mucho que rescatar, sino me equivoco Aphazel se hizo cristiano con los años.

    ResponderEliminar
  3. Sin ningún tipo de duda, Aphazel es un chapucero y, a mi modo de entender su trayectoria, han habido muchos momentos en que esta banda apestaba. Sin embargo, y a pesar de que en este disco hay algunos fallos de ejecución, hechos aposta o no, aportan ese toque especial a todo ese rollo melódico y atmosférico que ninguna otra banda de la época supo aportar, sin contar claro está, con Emperor, Ulver, Abigor y unos cuantos más.

    El disco como digo, es para mí un todo que va desde ese libreto con paisajes nocturnos helados, las crudas y melódicas guitarras en primer plano, las acústicas o incluso esas flautillas y sintetizadores que le confieren un aura muy especial y casi único para mi gusto.
    Svartalvheim, me ha envejecido bien, cosa que no han hecho otros contemparáneos de la época que luego lo petarían como Dimmu Borgir, aunque siendo sincero "For All Tid" no me gustó en su día ni lo ha vuelto a hacer, aún que sigue esa corriente melódica con teclados pero sin fuerza en las guitarras.

    Yo me dejo llevar por las cosas que me conmueven y me emocionan, y esta pequeña chapucilla de Svartalvheim lo sigue haciendo pese a sus limitaciones. Yo le otorgo un notable alto que podría estar en un 8,69999999999....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí, chicos, es que es un álbum y banda que se me ha caído un poco con el paso del tiempo, mientras otros como el de Kvist no han hecho más que ganar enteros. Le sigo viendo cierto encanto y merece su nota al pie en la génesis del black metal noruego, pero hoy no veo a Svartalvheim como uno de los grandes de su tiempo e incluso hay bandas como Hades, que en su día no me hicieron mucho gracia, que ahora veo más trabajadas.

      Aphazel es un chapucero, sin duda, que consiguió tapar un poco sus carencias en Svartalvheim y The Cainian Chronicle en buena medida por la inercia positiva del estilo entonces, pero al que se le vieron las costuras en cuanto voló del nido y empezó a soltar cagarrutas como Mad Grandiose Bloodfiends... me parece increíble desde mi perspectiva actual que me la colara con ese álbum en su día y que aún me quedaran ganas de comprarme The Halls of Eternity después.

      Al final, veo bastante revelador que no haya metido a Svartalvheim em ninguno de mis tops del black noruego, ni en el de su año de edición. Durante un tiempo, Ancient consiguieron sostenerle la mirada a alguno de sus contemporáneos, pero yo ahora lo pongo sobre la mesa con In the Nightside Eclipse, Nemesis Divina, De Mysteriis dom. Sathanas, Hvis lyset tar oss, Frost, Transilvanian Hunger, Bergtatt, Borknagar, Pentagram, Antichrist, Filosofem, The Shadowthrone..., o incluso con trabajos de bandas menores como Kampfar, Aeternus, Isvind o Keep of Kalessin y no lo veo a ese nivel, cualquiera de ellos me gusta bastante más. Me ha pasado un poco como con Stormblåst (For all tid ya no me dijo gran cosa ya en su momento), fue un álbum relevante en un momento de formación, pero que tampoco he conseguido valorar tanto conforme pasaban los años. Con todo, sigue siendo un CD que disfruto cuando lo pincho y al que le veo cosas muy interesantes... simplemente, no me parece tan bueno. En su terreno, dame antes a Kvist, como os decía, o incluso el debut de Old Man's Child, que siempre me ha parecido muy bueno y poco reconocido.

      Eliminar