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lunes, 13 de abril de 2026

Al caer: At the Gates - The Fever Mask

 

Tras la trágica pérdida de Tomas Lindberg, lo último que me esperaba era un nuevo álbum de At the Gates. Sin embargo, parece ser que, en la noble tradición de Eric Carr, "Tompa" grabó todas sus líneas vocales en un solo día justo antes de entrar en quirófano para someterse a una cirugía que, obviamente, no tuvo el éxito esperado. Un dato que no deja de aportar cierta épica al último lanzamiento (asumo) de una banda que hace muchos años que no encuentro interesante. Reconozco que "Slaughter of the Soul" fue uno de esos discos determinantes para mi inmersión en las profundidades hace tres décadas, pero no ha sido de los que me han acompañado hasta el día de hoy y creo que, en buena medida, culpo al reguero de bandas insulsas a las que han influenciado. Sé que es algo injusto, pero toda la polvareda levantada tras ellos ha echado mucha mierda sobre mi visión del melodeath sueco de mediados de los 90 y ahora me cuesta ver de forma objetiva aquellos álbumes que tanto me gustaron con 15 años. He pasado mucho de At the Gates desde su reunión hace más de una década y confieso no haber escuchado más que canciones sueltas de sus últimos tres trabajos, pero toda la tragedia en torno a "Tompa" me ha hecho pararme esta vez con más atención. Después de todos estos años, me encuentro a unos At the Gates sin uno de los Björler y con un "Tompa" muy mermado vocalmente. Podríamos pensar que se debe a su convalecencia, pero hace cuatro años, en el último álbum de los suecos Trial, ya sonaba así de mal. Musicalmente, no percibo demasiados cambios en su estilo, pero ya no consigo verlo tan estimulante como hace 30 años. Sé que soy yo, no son ellos, he cambiado y esto ya no me llena... No creo que me vaya a poner con ese "The Ghost of a Future Dead" cuando lo saque a la calle Century Media Records el próximo 24 de abril, pero no quería dejar pasar la oportunidad de recordar a una de las figuras clave del metal escandinavo de los últimos 35 años. ¡Descanse en paz, Tomas "Tompa" Lindberg!

9 comentarios:

  1. Siempre he sido más del material anterior a Slaughter Of The Soul y, ya no digamos, de Grotesque.
    No digo que con 20 años no disfrutara del disco, pero tardó poco en desinflárseme, seguramente por los mismos motivos que tú expones. Jamás me ha entrado el rollo Melodeath, quitando a los primeros In Flames, Dark Tranquillity y At The Gates, porque precisamente ya se visionaba por donde empezaban a ir los tiros con ellos mismos y lo publicado por 5000 bandas después.

    Musicalmente este tema no está mal, pero me pasa con éstos algo muy similar a los últimos Kreator. La voz del que en otros tiempos fue un grande, aquí, lamentablemente da bastante penilla.
    De todas formas, mis respetos a este hombre, aunque su banda desde hace varias décadas no me dice absolutamente nada.

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    1. A mí me ha pasado un poco lo mismo, aunque yo en su día prefería abiertamente Slaughter of the Soul y Terminal Spirit Disease a todo lo anterior... hoy diría que el que más escucho es With Fear I Kiss the Burning Darkness, cosa que tampoco ocurre a menudo. Con el melodeath me pasó un poco como con el power o el gothic metal. Flipé mucho con los primeros Dark Tranquillity e In Flames, igual que con Slaughter of the Soul, pero hacia el 97-98 acabé pasando página y no fui capaz de ir más allá de álbumes como The Mind's Eye o Colony. Slaughter of the Soul me fascinó con 15 años, pero en poco tiempo me ocurrió como a ti y se me fue desinflando. Hoy en día lo recuerdo con cierto cariño, más por nostalgia que por otra cosa, pero ni se me ocurre ponérmelo. Debe llevar desde finales de los 90 sin sonar en mi casa...

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  2. Habia leido la historia y se nota bastante que tuvo que hacer mucho esfuerzo para cantar,el productor tuvo que hacer un milagro.

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    1. No sé yo hasta que punto se debe esto a sus circunstancias de salud, Harry. En el tema que enlazo ahí de Trial, que es de 2022, ya se le nota muy perjudicado a nivel vocal y, por lo que he leído, ya era algo que la gente reprochaba en The Nightmare of Being de 2021. Según he leído, sus problemas de salud empezaron en 2023, así que no se hasta que punto el estado de su voz se debía a la enfermedad.

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    2. Vale,no habia visto el enlace.De todas formas el cantar así durante tantos años y sin demasiada técnica pues hace que la voz se resiente.Eso le está pasando a gente como Corpsegrinder o Chris Barnes y gente como Angela Gossow tuo que operarse.

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  3. Respeto total por esta gente que marcó la juventud (mía) y de muchos otros.

    Padrinos totales en esto del death metal (melódico), sacaron algunos de los mejores discos de death. Para mí era justo lo que necesitaba; no terminaba de conectar con el death made in USA ultra pesado y mega gutural, y esta gente "lo aligeró" con melodía y a mí me abrieron la mente... esta canción no la veo mal; un poco como lo último que venían haciendo... como tantos otros el momento álgido pasó hace tiempo y los discos que sacaron después no llegan a superar/igualar lo que hicieron en sus comienzos... lo escucharé, aunque sea porque sé que será el último de Tompa...

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    1. Sí, a mí me engancharon en un muy buen momento con una versión más accesible del death metal que me facilitó la entrada a sonidos extremos. Cuando tienes 15 años todo evoluciona muy rápido y, en poco tiempo, puedes pasar de sonidos muy comerciales a otros muy extremos. En mi caso, empecé a escuchard hard rock y heavy metal clásico mezclado con la música de moda de la época (grunge) hacia el 91-92. En el 93 ya sólo escuchaba heavy metal y cada vez menos hard rock y en el 94 empecé a escuchar thrash. El paso obvio me llevaba hacia el death y el black metal y bandas que en aquel momento presentaban una opción más accesible o se encontraban en transición a estilos más melódicos como Death, Dismember, Paradise Lost, Dissection, Sentenced, Hypocrisy o los propios At the Gates jugaron un papel fundamental. Ahí encajaron muy bien trabajos como Terminal Spirit Disease y Slaughter of the Soul a los que les saqué mucho partido en el período 95-98. Ahora bien, mientras discos como Symbolic, Draconian Times, Abducted, Amok o Storm of the Light's Bane siguen estando entre mis favoritos, ya no puedo decir lo mismo de Slaughter of the Soul. Con todo, sigo teniendo cierta estima hacia él motivada por el recuerdo, pero hace mucho tiempo que no es una opción de escucha para mí.

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  4. Pues si no es por ti no me entero de que se ha muerto Lindberg. Vaya locura que grabara esto en la víspera de que lo operaran, qué sangre fría tuvo que tener para meterse al estudio antes de una cirujía que igual lo dejaba sin voz (he investigado y tenía un tipo de cáncer bucal muy agresivo). Una lástima.

    En cuanto a At the Gates, pues les reconozco una importancia capital dentro del rollo; pero es uno de esos grupos que, con los años, han dejado de gustarme. Recuerdo fliparlo muchísimo con su música en mi época estudiantil, sobre todo con los dos álbumes de Alf Svensson. Ahora me cuesta bastante conectar con esos niveles de brutalidad y estridencia; y, paradojicamente, también se me hace más difícil escuchar del tirón los discos más accesibles que vinieron después. Es raro porque hay otros discos de melodeath que me siguen aguantando dignamente (The Jester Race, The Gallery, Black Earth...), pero mis últimos intentos con 'Slaughter of the Soul' no han ido del todo bien y he perdido el hilo nada más terminar 'Blinded by Fear'. La sensación que ha arreciado en mí es la de que es un álbum bastante más artificial que sus coetáneos.

    Y de los trabajos post-reunion, la verdad es que puedo decir poco y malo, porque a todos les he dado sus escuchas protocolarias y no me han parecido mucho más que sucedáneos 'gafapastiles' y descafeinados del disco del 95'. Un caso parecido al de 'Heartwork' y los Carcass del nuevo milenio, pero quizá con menos gracia aún. Este nuevo adelanto, mismamente, no me llama la atención en lo más mínimo.

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    1. Yo la verdad es que toda esta historia del melodeath sueco la tengo muy superada. Sí que enganché con fuerza en 1995 con Slaughter of the Sun y The Gallery, luego llegaron The Jester Race, Morningrise (que no era exactamente este rollo, pero me llegó ahí metido en medio) y Black Earth. Luego fui descubriendo bandas menores como Sacrilege, Gates of Ishtar, Eucharist, Ablaze My Sorrow, Night in Gales, Gardenian, pero hacia el 98 fui desconectando progresivamente y ya no llegué a muchos de los álbumes posteriores de la mayoría de estas bandas. Recuerdo, por ejemplo, que lo último que me debí comprar de estilo fueron The Mind's Eye, Whoracle y, en el caso de Opeth, Still Life, porque estos me aguantaron un poco más ya que ofrecían alguna que otra cosa. Me ocurre como con otros estilos de la época, tuvo su relevancia en la música del momento y me ayudó a hacer la transición a sonidos más extremos, pero en poco tiempo le dejé de sacar sustancia y pasé a otras historias. Hay muchos álbum de mediados de los 90 que sigo escuchando con frecuencia, pero no me pasa lo mismo con la mayoría de bandas del death melódico sueco.

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